Revistas de videojuegos y cartas de lectores (ejemplos inside)

Unas pocas del montón de revistas de videojuegos que
surgieron en aquellos tiempos.
Sí, yo de adolescente era de esos que compraba revistas de videojuegos de vez en cuando. Hasta que se me pasó aquella afición por estar tan actualizado en lo que se refiere a los videojuegos y descubrí las revistas de música rock, claro está.

Antes de internet e incluso en los inicios de la segunda venida de Internet, antes de esta era en la que tenemos tanta información que hay días que no sabemos que hacer con ella (y entonces es cuando la compartimos en redes sociales o nos abrimos un blog), había un algo que aún existe y se sigue comprando aunque con muchísima menor frecuencia: las revistas temáticas.

Como decía desde que era un adolescente siempre he sido de revistas temáticas, incluso hoy día compro revistas musicales como la RockZone (la que fue la antigua RockSound) y he visto la evolución tras la era de internet de algunas de estas revistas. Si sigo comprando revistas musicales es porque me dan una cierta sensación de paz al ver que tengo todo un mes para leer esas entrevistas y opiniones, al contrario que con internet que tengo que estar guardando urls de páginas o de búsquedas y leyendo con prisas porque tengo un porrón de cosas pendientes por leer[1]. Esto es, al contrario que el mundo de las webs que publican a diario en internet, el mundo físico de las revistas temáticas tiene la ventaja que sabes que vas a poder digerir toda la información hasta la siguiente publicación.

Antes de las revistas de música leía revistas de videojuegos, las cuales son un mundo aparte y sobre las cuales van los siguientes tres párrafos. En cierta forma había una revista temática para todo y cada revista temática es un mundo, y las de videojuegos no eran una excepción.

El contenido consiste en un montón de expertos de veinti y pico o treinta y pico años (o esas eran las edades que me imaginaba que tenían por aquel entonces) escribiendo en diferentes secciones sobre videojuegos. El sector que las solía leer solía ser muy diverso, por lo que llegaron a haber revistas de videojuegos para preadolescentes, para adolescentes, y para jóvenes. Otra clasificación, a parte de la de la edad, eran las revistas que trataban de abarcar todas las consolas, las que iban para un sector concreto de consolas (marca sony, marca sega, o marca nintendo) o para una consola en concreto, estas últimas solían ser las revistas oficiales de Playstation y Playstation 2 regalar un CD con una o dos pantallas de cada videojuego y las revistas independientes que regalaban un poster y con suerte alguna guía. Si no podías gastarte un dineral en un videojuego, no conocías a nadie que pudiera piratear tu consola (cosa difícil), o simplemente querías probar por ti mismo si ese juego te iba a gustar o no, te la comprabas. Por lo cual, si querías informarte bien de la actualidad gammer (y no tenías Internet) lo normal era comprar la revista más barata aunque fuera una revista para sólo tu consola y no tuviera un CD con demos “de regalo”.

Cada revista tenía su sistema de puntuaciones en los juegos, generalmente los de las revistas orientadas a una marca de consola o a una consola eran los más benevolentes, y los que solían rajar de supuestos fallos del mismo juego en otra consola. Había una serie de secciones fijas: preview (juegos en versión demo que han probado la gente de la revista), review (ya el juego completo con su nota, generalmente se daba una nota final y una nota clasificada en diferentes aspectos como la jugabilidad, duración o gráficos), entrevistas y/o reportajes, especiales remembers (por ejemplo: recuerdas cuando salió el primer Metal Gear Solid y…), guías (las cuales te detallan cómo te será más fácil pasarte cada parte del juego, incluso sus aspectos más detallados) y trucos (esto es lo de hacer trampas), y, mi favorita (y la de más gente), la sección de cartas.

Sí, la gente escribía, y rajaban mucho. Tanto que, como he dicho, y, puede parecer extraño, era mi sección preferida. Se supone que leer una revista de videojuegos debía de ser divertida, pues no. Pasado un tiempo era demasiado fácil saber qué nota iban a poner a cada videojuego (¿Otro nuevo Final Fantasy? Otro 10 seguro; ¿que si un nuevo Tekken? Ahí tienes entre un 7 y un 10; ah, ¿otro Zelda? Otro 9 o 10;…), por lo que ya conocías casi más del 50% del contenido que iba a tener la revista. En cuanto a los reportajes y entrevistas, cuando no olían a basura publicitaria que daba vergüenza ajena, tenían una precisión técnica que no te enterabas de nada (¿renderizado? ¿eso qué es?[2]). La sección de trucos y guías estaba muy bien, así aprovechabas todos los juegos que te bajabas de internet o te lo pasaba un amigo[3], y era la sección por la que normalmente te decidías a comprar o no la revista. Pero el rincón de la sección de cartas era otro mundo. Dicha sección consistía en enviar una carta a la revista (unos años más tarde a un email) y había siempre un tipo que las contestaba. La conversación entre gamers iba entre trucos, consejos de compra, leyendas urbanas,… y todo con un cierto sentido del humor[4]. He aquí algunos ejemplos (en negrita las partes de las cartas que son de la gente que las envía, y en letra no negrita la parte de la contestación a la correspondiente parte; las cartas están sacadas de una revista de la play, que era la consola que tenía por aquel entonces, podría haber escogido sacarlas de alguna Hobbie Consolas que guardo de aquellos tiempos, pero así es la vida):

¡Hola guaperas! ¿Cómo está el equipo que trabaja en la mejor revista de España? ¿Guaperas? La última mujer que nos dedicó semejante epíteto todavía está retorciéndose de la risa.

Oh, Dioses del Olimpo, sólo os pido un favor, contestadme a mis preguntas. Si lo hacéis os mando una botellita de Bacardi. ¿Y no podría ser al revés… primero nos mandas la botella de Bacardi y luego respondemos a tus preguntas?

Corren rumores sobre una posible continuación de FFVIII… ¿es cierto? Sería más creíble que anunciaran que Leticia Sabater va a escribir un libro de filosofía…

Tengo una pequeña propuesta: un ránking de personajes (no hombre, vosotros no… personajes de la Play). Por cierto, ¿cuál es vuestro favorito? El mío es Red XIII de FFVII. El de _____ es Solid Snake, porque nunca se le gasta el paquete de cigarrillos; el de _____ Ulala, porque podría concursar en Operación Triunfo; y _____ se inclina por los responsables del catering de los desarrolladores de Hugo, porque debían llenar muy rápido sus copas para que no se enteraran de lo que estaban haciendo…

¿Cuál es el juego más largo de la PS One? A mi forma de ver es el FFVIII… Hombre, el que más largo se nos ha hecho fue ‘Barbie Cabalga y Juega’.

Por internet he leído que se puede revivir a Aeris en FFVII, pero creo que es una ‘bola’ grandísima. He seguido todas las instrucciones que me han dado para conseguirlo y nada… ¿Es posible? La verdad es que sería más fácil que sacaras zumo de piña de una piedra pómez. No te engañes, Aeris está muerta y bien muerta.

¿Para cuándo ‘Black and Write’ (sic)? Estoy esperándolo desde septiembre y me estoy hartando de esperar… Ya les vale. ¿’Black and Write’? ¿Qué es, un juego basado en las experiencias literarias de Ana Rosa Quintana? Aunque bueno, si lo que querías decir es ‘Black and White’, pues la cosa se ha complicado por cambios de distribuidor.

¡¡¡Cómo que ‘Theme Hospital’ para mayores de 11 años si se mueren más personas que en RE (casos extremos o perdidos)!!! Si te parece que en ‘Theme Hospital’ muere mucha gente es porque no has probado ‘Theme Social Security’, donde debes ponerte en la piel de un Ministro de Sanidad mientras en los pasillos de urgencias mueren viejecitas mal atendidas, se forman listas de espera para trasplantes de más de quince mil personas, las máquinas de rayos X caen sobre la gente y los aplastan… y tú tienes que convencer a la gente que la Seguridad Social española va muy bien, claro.

La Atlántida, los OVNIs, no incluir a ‘Vagrant Story’ en la guía de compras navideña… El tabaco, las mujeres, las botellas de vinillo que nos bebimos mientras hacíamos la guía de compras…

Un día un amigo mío me invitó a mi casa para que le ayudara a acabarse el FFVIII, y al llegar a Gryphus nuestra sorpresa fue ver que no se llamaba así, sino Fabi. Nos acojonó muchísimo porque un amigo nuestro se llamaba así. ¿Se puede cambiar el nombre del jefe final? ¿Puede ser que al ser pirata el juego de mi amigo hayan cambiado el nombre? No te preocupes, que la consola de tu amigo no ha sido poseída por el espíritu maligno de Marujita Díaz ni nada parecido. Sencillamente, durante la invasión en el Jardín de Galbadia, cuando se te pide que le des el nombre al anillo de Gryphus, tu amigo debió de renombrarlo como ‘Fabi’.

Si me publicáis esta carta os seguiré escribiendo, y si no también… Hasta que me la publiquéis. A ver, espera… ¿Si te publicamos la carta nos seguirás escribiendo para que publiquemos una carta que ya te hemos publicado o si no te publicamos esta carta nos seguirás escribiendo para qu eno te publiquemos una carta que ya te hemos publicado?


Notas:
[1] Y ya no os cuento de páginas como Jot Down, en las en muy pocas ocasiones he sido capaz de leer un artículo o entrevista al completo. Si creéis que yo escribo entradas demasiado largas, os reto a que entréis en la web de Jot Down y leáis alguna de las entrevistas que haya en menos tiempo que cualquier entrada de este blog (que no sea el relato aquel largo de cojones, ni aquella entrada larga de cojones sobre mi vida estudiantil). En serio.
[2] Para que te hagas una idea: ahora que me dedico a programar gráficos podría leer – si quisiera, porque ya no me interesa xD – esas cosas sin problemas, porque entiendo una buena parte de esa jerga. Pero para una persona que no sepa nada del tema de programar gráficos, ni de coña. Incluso en una revista sacaron un diccionario de toda esa jerga y me quedé asombrado de lo poco que había llegado a entender buena parte del contenido de esas revistas.
[3] Para que te hagas una idea, sólo tengo cuatro juegos comprados y son de edición oldies, es decir tan viejos que los vendían barato (12€). Comprar un videojuego recién salido del mercado, que valía 60-80€ en aquel entonces era casi una utopía.
[4] Ya abordaré el tema de cartas a revistas de música en otra ocasión, que son otro mundo. Por cierto hay que tener en cuenta que por aquellos años no existían ni los Blogs, ni Fotolog, ni las Redes Sociales. Lo más que existía en Internet por entonces era el IRC, los foros y el comienzo del msn.
Anuncios
Esta entrada se publicó en gente, reflexiones y está etiquetada con , , , , , en por .

Acerca de Griseo

Demonio infernal que escribe de muchas cosas supuestamente divertidas. Igteísta y en contra del coaching y similares. Entre sus aficiones está leer libros, escuchar música de todo tipo (ese clásico de los creadores de "salir con los colegas"), recolectar noticias curiosas o conocimiento inútil y devorar almas (como todo buen demonio infernal que se precie). Autor desde los inicios y administrador de este blog.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s