Todo lo que (no) quisiste saber sobre el libro de Belén Esteban

Belén Esteban y su prologuista Boriz Izaguirre bajo una lluvia de flashes de cámaras de fotos

Sí, he leído el libro de Belén Esteban y aquí lo voy a comentar para que no tengas que leerlo. Antes de nada decir que si eres una persona que no lee desde hace años ni un libro pero sin embargo te burlas de quien lee libros que, según tú, “reflejan la incultura de este país”, o para ti simplemente leer este libro “refleja la incultura de este país”, pues deberías de leer este libro. Si hay un punto muy fuerte y bueno de esta biografía de Belén Esteban es que varias veces dice “leo mucho”, que puede incentivar, así, la lectura en este país.

El presente texto es para “morbosos” como yo, que quieren saber qué contiene ese libro y si es tan nefasto o no, pero a los que leer este libro puede ser algo tortuoso (por lo que contaré después). Y considero, la verdad, que este libro no hace, ni de coña, tanto mal en el mundo como El Secreto o el nefasto ¿Quién se ha llevado mi queso?, libros que están instaurando una nueva religión llamada “el pensamiento positivo”, que tratan de obligar a un pensamiento único (el que tú no debes tratar de cambiar las cosas, sino dejar que te sodomicen y sonreír mientras lo hacen) y un fraude y una total mentira sin igual sobre la “divulgación” de la física cuántica (me niego llamar a eso “malinterpretación” o “magufería”, cae aún más bajo que eso), y que, por cierto, son Best Sellers. La conclusión a la que llegaré en este texto es que biografía de Belén Esteban está escrita para sus seguidores/as, cualquier otro (es decir yo) que se acerque al libro pues verá sus carencias.

No soy fan de Belén Esteban (ni tampoco la odio, más bien siento indiferencia hacia ella), soy antitaurino (lo siento por los protaurinos que lean esto, pero esto es así), y leo todos los días varias páginas de libros narrativa o de no ficción (y no me siento mejor, ni peor por ello, con respecto a quién no lea). Con todos estos puntos no debería de leer este libro a menos que quiera hacer ese ejercicio de tratar de ver cómo piensa el otro. Así que si dicen que tan malvado es este libro que hasta el político Alberto Garzón lo critica sin haberlo leído, entonces necesito leerlo.

Se dice que en menos de un mes 100.000 ejemplares de este libro han sido adquiridos en librerías, el mío ha sido prestado gratuitamente por una fuente anónima llamada uploaded.net. El libro comienza con un prólogo de Boris Izaguirre (finalista del Premio Planeta en el 2007) en el que nos recuerda que Belén Esteban lleva 15 años en televisión, que ella ha batido records de audiencia, en un país con un índice muy alto en consumo televisivo (cinco horas diarias de media). En el prólogo Boris nos cuenta cómo ha tratado de ayudar a Belén Esteban en cada capitulo con diversas entrevistas, se reunían en un hotel y, ¡hala! Ya sabía ella de qué tenía que escribir en ese capítulo. Así se nos aclara que aunque él (y seguramente un equipo de sabios correctores y maquetadores) han ayudado a Belén Esteban a escribir ese objeto para calzar los sofás de más de media España (como cualquier otro libro fino), Belén Esteban ha sido quién ha escrito este libro. Cuando lees eso te ríes, y piensas, mirando con añoranza y felicidad, a ese negro que escribe a todos los famosos y que seguramente hará tu lectura más ligera y apacible, pero cuando terminas el prólogo y pasas al primer capítulo compruebas, por mala suerte para ti, que Boris no mentía.

De hecho el prólogo de Boris Izaguirre es lo más literario que leerás en este libro, incluso el primer capítulo es algo mejor que el resto de capítulos. Un bajón que luego se va incrementando hasta más o menos el capítulo 11, momento en que “acaba” con la historia Jesulin y ella. ¿Pero cuál es el problema? ¿Faltas de ortografía? Mmm… no. ¿Faltas de expresión? Tampoco, excepto las propias del personaje, que son ya parte frases populares, así que estaría mal que no estuvieran en el libro. Entonces, ¿qué ocurre?

El gran problema de este libro es la enorme cantidad de reiteraciones: que si es feliz, que si cuanto quiere a su Toño (se refiere a su representante Antonio Sanchís, ex-componente del grupo Los Inhumanos), que si cuanto quiso a su Fran, que si su Andreíta es [inserte aquí cualquier tipo de cumplido], que si otra vez una frase supuestamente de Andreíta resumiendo lo que Belén nos ha contado en dos o tres hojas, que si ahora vuelve a tocar decir que a X personaje famoso con el/la que antes se llevaba tan mal ahora lo/a quiere con locura, que si no puede salir a ligar porque siempre al día siguiente el tío ya está largando en un plató de televisión, que si porque “el padre de mi hija” se ha comportado muy mal con su hija y blablabla, que si “a mi madre la quiero mucho y ” blablabla, que si “mi padre que se murió y lo quise mucho y” blablabla, que si “yo leo mucho y me gusta mucho leer”, que si a Andreíta le gusta con locura Justin Bieber, que si “ahora vivo en Paracuellos y aquí todo el mundo me quiere y es muy bueno”, que si la mochila blablabla,… Y todo esto lo repite una y otra y otra vez. El aquí presente piensa tras leer este libro que a los compañeros de Belén Esteban en Sálvame deberían de aumentarles el sueldo, porque como en la vida real sea de verdad tal y como en el libro, aguantarla tantas horas a la semana hablando de lo mismo una y otra sin acabar gritándola o drogándote, tiene mucho mérito.

Cuando te cuenta la historia de su vida hasta su ruptura con Jesulín hay como una línea temporal, línea que, cuando termina dicha historia, se rompe y entonces dentro de cada capítulo tendremos montoncitos de saltos en el tiempo, además de capítulos que dedica a, por ejemplo, su ideología política y si se presentaría o no a las elecciones o un capítulo sobre su madre. Lo cual hace que dicha parte sea casi como los libros de esos bloggers que hacen libros con su blog. Que ojo, lo vería bien si todo el libro fuera así, pero es que es una parte de ese libro así (tras el capítulo 11, a la que llamaré “la parte dos”) y otra parte es una historia temporal (antes del capítulo 11, a la que llamaré “la parte uno”). Que separen el libro en dos partes para los tan tiquismiquis como yo, digo yo.

En la parte uno, ella nos cuenta que nació de una familia superbuena y humilde, nos cuenta el sufrimiento que pasó con su diabetes, y también que ella era muy pura y supervirgen, que los chicos para ella casi ni existían. Hasta que, ya con 20 años, un 9 de agosto de 1995 paseando por Benidorm con una amiga, vieron una concentración de gente en la puerta de un hotel, y un tipo con gorra le dijo a ella “Oye, rubia, ¡subid!”, subió ella y una amiga suya. Y ahí fue cuando conoció a Jesulín. Cuando terminas la parte uno, que es justo cuando termina este romance, y comienzas la parte dos, esta parte uno, sinceramente, la mirarás con añoranza (ay, aquella parte en la que no repetía tantas cosas una y otra y otra vez), fijaos lo que os digo.

Ya que ésta no es una crítica sobre lo bueno que es el libro, sino un texto (para morbosos como yo) sobre cómo es y de qué va el libro, voy a destacar dos capítulos de la segunda parte del libro que creo que son los más curiosos, porque el resto es vida de Belén Esteban, sus amigos y su familia pero a saltos en el tiempo (ahora hablo del presente y… hop vuelvo a tal momento del pasado con Jesulín y… hop ahora hablo que si con Fran y… hop mi programa blablabla…), también hay un capítulo en el que habla sobre su droga, su adicción a los estimulantes, pero como no revela la sustancia y sólo habla en él de sus emociones y problemas, lo descarto también en este texto.

Uno de estos capítulos que quiero detallar es el capítulo 17, llamado “Ni que yo fuera Bin Laden”. En la parte que quiero destacar de éste, Esteban se dedica a detallar de lo que le gusta que la gente diga sus frases y que si hay una aplicación para iPhone muy chuli (“un programa en iPhone con frases solo mías”) que dice todas las frases suyas y a su Andreita le gusta mucho esa aplicación y la ponen juntas y se ríen mucho. Pero hay una frase malvada, una frase que a ambas le indignan y es: “Andreita comete el pollo, coño”. Llega a decir que la frase del pollo le va a pesar toda la vida, que a Andreita le da mucha vergüenza cuando escucha la frase, que también podría haber dicho en ese momento “Andrea, te doy una hostia…” porque lo suele decir, que si la vida del famoso es muy injusta, que si “mucha puñalá”,… Es que la susodicha frase llega a ser el punto débil de Belén Esteban, aunque capítulos después dirá que piensa que el origen de la frase maldita era que su madre la llamaba a gritos desde su casa a la calle para que fuera a comer. Así que ya sabéis, los de añoranzas de las décadas pasadas que vivisteis, si vuestra madre os llamaba a gritos desde vuestra casa a la calle, corréis el peligro de decir la frase del pollo a vuestros hijos.

El otro es el que se llama “La princesa del pueblo”, en él, además de contarnos el tema del documental que se hizo sobre el fenómeno Esteban, nos muestra su visión de la política y de la actualidad. También nos dice que es mentira lo que dijo Pedro Jota en El Mundo de que ella tenía su dinero en paraísos fiscales y que en “mi cadena” le aconsejaron no meterse con Pedro Jota. Y luego que si los políticos se han llevado todo el dinero, que si son todos los políticos unos corruptos, que si los papeles de Bárcenas, que si el gobierno es corrupto, que si hay que ver que no hacen nada para el paro, que si las preferentes son una estafa, que si la justicia de este país no es justa, que hay que ver con el Bretón que si tendrían que volver a poner la pena de muerte para Bretón y para los del 11-M, que mira lo que ha pasado con Marta del Castillo y que si alguien hace eso con su hija lo mata, que si es mentira el mensaje del rey en cierta Navidad en la que dijo que todos somos iguales ante la ley, que si Baltasar Garzón es un gran juez por meter a etarras en cárceles, que si lo de Urdangarin le escandaliza a ella por el daño que hace a la familia real española a la que ella quiere tanto, que si ella es superfan de Leticia Ortiz, que si un día llamaron a su casa desde el palacio de la Zarzuela para agradecerle a ella que le hubiera enviado a Leticia unos zapatos que Esteban promocionaba[1], que si hay que ver que no nos han dado las olimpiadas y que, según ella misma, si Belén Esteban hubiera ido nos las dan, que si Ana Botella no sabe hablar inglés[2] y que si su momento “café con leche en plaza Mayor”,… También dice que “A mí no me va la política, prefiero la televisión, pero lo mismo un día doy un susto a más de uno, y me presento”. Si eso sucede la tertulia política y de la prensa del corazón se fusionarán de tal manera que daría auténtico miedo.

Belén Esteban y su libro, no sé, ni lo veo cultura (no hay lenguaje culto, y ni se aprende de historia, ni de nada más que la vida de ella, esto último tal y como pasa con muchas biografías), ni ignorancia, sólo es otra distracción más para sus fans, y que además puede ayudar a incentivar la lectura en ellas y que llenen el vacío tras leer ese libro con otro libro. Mientras para el resto que no estamos vacunados, puede ser una forma de tortura debido mayormente a su gran cantidad de reiteraciones, sus expresiones, y con su “peculiar” forma de narrar con sus repentinos cambios de tiempos y escenarios.


Notas:
[1] El fragmento del diálogo de esa conversación por teléfono es delirante y el punto cumbre de esta parte. Primero nos cuenta que una chica que se llama Neli que trabaja en la casa de Esteban, coge el teléfono y avisa a Esteban diciendo “Belén, que la llaman del palacio de la Zarzuela” y ella contesta “Neli, usted está gilipollas”, le dice, y no es hasta que Fran, su marido por aquel entonces, le dice que sí que es verdad lo que dice Neli cuando ella se pone por teléfono muy emocionada como fan de la casa real que es. La llaman señora, nos aclara que nunca le llaman “señora”, y el secretario de la princesa le da las gracias por los zapatos y que la ven por la tele, a lo que ella contesta que le de recuerdos a toda la familia real y que tiene zapatos para todos.
[2] Exactamente lo dice así: “Esa Ana Botella, ¿de qué va? Ese inglés, ¿qué es? ¿No hemos podido dejar hablar solo al príncipe o a todos los futbolistas que tenemos, deportistas olímpicos…? ¿Qué hace esa señora?
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8 pensamientos en “Todo lo que (no) quisiste saber sobre el libro de Belén Esteban

  1. Rafalillo

    Bueno, hace tiempo que no te dejo un comentario, y la verdad es que ya va tocando.

    He visto en mi Feedly el título de tu post y no me terminaba de creer que te habías leído el libro. Bueno, si te soy sincero, me ha picado mucho la curiosidad de qué te había parecido el dichoso libro, y por ello he empezado a leer tu entrada con la intención de no dejarme ni una sola línea. Lo siento, no he podido. No es una crítica hacia ti, pero es que me da la impresión de que tu post se ha convertido en un capítulo más del libro de la Esteban, y al final la lectura palabra por palabra se ha convertido en una rápida lectura en diagonal.

    A mí no se me pasa por la cabeza leer este libro, y ni mucho menos comprarlo. Solamente lo haría por dinero, por mucho dinero, porque si tuviera que pagarle a esta mujer por el libro, por lo menos que yo sacase algún tipo de beneficio por ello. Ya sabes que en mi blog he dejado a Belén Esteban por los suelos en más de una ocasión, y lo seguiría haciendo con ella y con otros muchos famosos si dispusiera de tiempo.

    Yo sí que creo que no hace falta leer este libro para saber que es basura, que es una pérdida de tiempo y de dinero, salvo obviamente para los tontos y tontas que la adoran. Y sí, me da vergüenza ajena que tantos españoles hayan permitido que un libro como éste se haya colado en el podio de los textos más vendidos de los últimos meses. Que una de las referencias literarias de este año sea una mujer que tiene la vida resuelta por follar con un torero de pacotilla y por largar y largar en la tele de la vida privada de la gente me parece cuanto menos un insulto a la literatura y un mal ejemplo para los jóvenes que tan poco tiempo dedican a la lectura y que probablemente aprendan con este libro que para qué van a estudiar y a formarse si les puede bastar con ligarse a un famoso y decir cuatro chorradas todas las tardes en un programa de televisión. Por cierto, que mañana publico un post en el que en parte hago un fomento de la lectura, por suerte de otro tipo.

    Pues eso, que te aplaudo por haber sido capaz de leerte el libro de la Esteban. Yo creo que no sería capaz de pasar del primer capítulo, y eso que yo soy de los que por orgullo propio me termino los libros me gusten o no. Y más me alegro de que te lo hayas leído gratuitamente, ya te digo que a esta tipa no le daba ni un céntimo ni por caridad.

    En fin, felices fiestas, que termines bien el año y que el 2014 sea mejor que éste 😉

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    1. griseomitran Autor de la entrada

      Gracias por el comentario, buen hombre, ya hacía tiempo que no aparecías por acá. 😛
      Hombre es normal que te habrá parecido un capítulo más porque el texto trata de qué va ese libro (que es de qué va ella) y qué es lo más llamativo y tedioso de él. jajaja…
      Como digo, lo que hay para criticarlo son: esa reiteración pesada de la que hablo, y que si (como yo) no eres conocedor de sus expresiones y su forma de narrar cambiando de tiempo cada dos por tres, esto se hace una tortura. El lado bueno es que está hecho para que gente que suele ver más la televisión comiencen a leer, en cuanto terminen este libro pues seguramente algunas/os buscarán otro que les llene su vacío.
      Una lección de esto: nunca, jamás, lo más vendido (el Best Seller) es el mejor libro/disco. De hecho la lectura (al igual que la música) es algo muy personal, muy de cada uno, y no tengo claro si un libro debe ser considerado el mejor para todo el mundo. Incluso seguramente habrá fans de Belén Esteban que el libro no les gustará, y habrá otras que sí.
      Igualmente, felices fiestas, que también termines bien el año y que el 2014 sea mejor que este 2013. 🙂

      Responder
      1. Rafalillo

        Por desgracia, yo soy un gran conocedor de Belén Esteban y sus expresiones. Cuando a media tarde voy unos minutos al salón para descansar un ratito, en la tele suele estar puesto ‘Sálvame’, y claro, mi cerebro es una esponja y, aunque para nada me llama la atención, me entero de todo lo que dicen y hacen, entre ellos la Esteban, así que me puedo imaginar perfectamente la calidad literaria del libro.

        Ya sé que el libro más vendido no tiene por qué ser bueno, eso lo tengo más que claro, pero para la mayoría de la gente sí que lo es, o al menos así lo asume. Y la verdad, sigo pensando que es vergonzoso que este libro esté ahí arriba ‘compitiendo’ con otros que seguramente tampoco son de mi gusto, pero sí son libros de verdad y no chapuzas.

        Por cierto, yo dudo que la gente que lea el libro de Belén Esteban den el salto a otro libro, y si lo hacen será para otro del estilo, que los hay muchos, y si realmente dan el salto a un libro de verdad, pues entonces ahí se darán cuenta de lo que es un libro, y no les gustará.

        En fin, si al final se saca algo bueno de este libro, bendita sea la Esteban.

        Amén.

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  2. ludkubo

    Bravo. Leer y analizar ese libro requiere tantas aptitudes distintas que simplemente lo dejaré en bravo. No sabía que esta tipeja había escrito un libro hasta que he dado con tu entrada, así que al menos agradezco que hayas calmado el morbillo que tú mismo has generado.

    El tema de los libros basura y las ventas a mí, sinceramente, me la sopla. Si hay tantos discos malos, películas vomitivas y libros estercolero que se cuelan en las listas de ventas es porque alguien los compra, y quién soy yo para decir a esa gente lo que hacer con su tiempo y sus sentidos. Hasta el más cazurro tiene que tener algo para elegir si le apetece un día ir a una librería.

    Felices fiestas amigo, nos leemos.

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    1. griseomitran Autor de la entrada

      Pues sí, no ha sido nada fácil, lo admito. Lo difícil es comentarlo, intentando detectar qué no te ha gustado en comparación con alguien a quién sí le pueda gustar. Y bueno no sé si he hecho bien esto que me proponía de saciar el morbo de más de uno/a, pero al menos parece que con alguien lo he logrado. jejeje…

      Justo eso mismo pienso yo de este tema de los libros/discos/películas basura. Quién soy yo para decirle a esa gente lo que debe de leer/escuchar/ver, si ya sé de sobra que lo que más vende no tiene porqué ser lo mejor para mí.

      Igualmente, felices fiestas, nos leemos.

      Responder
  3. Tomás Morales

    Gracias por la decisión que he tomado, tras leer tu post, de no comprar el libro de Belén Esteban.
    Me evitas emplear (no digo perder, el tiempo nunca se pierde, se emplea bien o mal) y dedicar el dinero a otro libro.

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