Aborto

(Man) prolife. (woman) then get one.

[Traducción: (Hombre) Provida; (Mujer) ¡Entonces
consigue una!] Creo que esto, además de a los provida, es
aplicable a tantos temas.
No estaremos tan organizados los que estamos en contra de la ley antiabortista, pero de una cosa no hay duda: hay más gente en contra que a favor. La primera pregunta que nos hacemos los que estamos a favor de que una mujer pueda decidir continuar su embarazo o no (durante un periodo de tiempo adecuado para tomar dicha decisión), siempre es la misma: si una ley del aborto, como la actual, no obliga a nadie a abortar y lo único que hace es ceder esa decisión a la mujer, ¿por qué no tratan de convencer a las mujeres en vez de obligar por la ley a que no aborten? Pues la respuesta es evidente, porque no pueden. No son capaces de convencer de otra manera que no sea con la llave de la cárcel en la mano.

Me hace gracia que yo esté escribiendo sobre el aborto para defender que cada mujer decida sobre lo que crea mejor en su caso, porque soy un hombre. En estos días hemos podido leer incluso testimonios de mujeres que han abortado y no creen que deba obligarse por ley a que la madre no pueda decidir al comienzo de su embarazo. Pienso que aún desde mi posición ventajista será útil mi opinión, porque el mero hecho de estar un hombre en contra de situaciones que ponen en clara desventaja a la mujer y poder argumentar dicha opinión, significará que las mujeres han ganado una pequeña batalla.

He discutido más de una vez con antiabortistas sobre este tema (tanto en Internet como fuera de Internet) y dependiendo del argumento usado, siempre me hablan de que si me vuelvo sentimental o demasiado cruel, a veces incluso en la misma conversación. Sentimental por defender yo casos que ellos dicen, siempre, que son marginales, tanto si el embarazo es por violación, si hay circunstancias económicas que impiden seguir con el embarazo, si el feto tiene malformaciones, que si hay peligro para la mujer,… para ellos todos esos son pocos casos que no deben ser tenidos en cuenta. El problema, les digo yo, es cuando a ti te toca ser el caso marginal, entonces ellos dicen ¿y si tú eres el feto? Aquí, si te diera igual que tu conocido se enfade, habría que responder pues me muero y punto. ¿Qué habría pasado si mi madre hubiera dicho que le duele la cabeza? Exacto, tampoco hubiera existido ¿y no me dirás que prohibamos los dolores de cabeza? ¿Verdad? Cuando me llaman cruel es cuando digo que qué va a hacer un estado que no tiene dinero con situaciones como más huérfanos con minusvalías o problemas mentales (un abandono eugenésico), todo porque unos padres no quisieron ese hijo desde un inicio porque no podrían costearse el cuidarlo y ahora ahí los tendríamos en la calle, y es que si queremos que esta gente viva en sociedad pienso que se necesitarían más ayudas sociales y a la dependencia, ayudas que no es que se hayan congelado, es que además han bajado con los recortes. Se supone que ahí soy cruel porque permito decidir a la madre si se mata un feto o no, por sus motivos económicos, algunos añaden aquí que además que por qué razón ellos tienen que pagar ayudas a la dependencia y que por qué es malo que vivan de la caridad (pero, por desgracia, suele pasar que: “que vivan de la caridad” = “yo no pago ni pagaré a ni una sola ONG, que se lo pague todo un solidario de esos”).

Es completamente imposible que un antiabortista admita, una sola vez, alguna situación en la que a una mujer su embarazo le significa un enorme problema/daño/muerte/desventaja; siempre y únicamente mirarán la perspectiva del feto en todo lo que digas, el embarazo es todo ventajas para ellos y quisieran tener uno. Pero es que además de eso nunca están conformes con una reforma, aunque ésta no sea neutral y pese más en su lado, quieren toda la tarta para ellos. Por mí lo podéis llamar asesinato, genocidio, la matanza de Herodes del siglo XXI o lo que queráis. Pero la realidad siempre es más complicada que pensar simplemente lo que diga el cura de tu parroquia. La realidad es que lo único que da valor a la vida es, en síntesis, lo que tú has sido junto con este mundo, no lo que serías, ni lo que hubieras sido, ni lo que serás. Lo que tú vales tras la muerte sólo es tu pasado, y ahí no vale condicional alguna, nadie te recodará por lo que hubieras podido ser sino por lo que fuiste. No eres tu biología sino la biografía que otros escriben con su tinta sobre ti.

Así la pregunta de cuánto vale la vida de un feto debería siempre estar contestada con “vale lo que le vale a su madre, que es quién será responsable de él cuando nazca hasta que cumpla la mayoría de edad”. Por eso es justo que ella sea consciente de dicha responsabilidad y todo lo que implicará, y decida en base a su criterio si quiere asumirla o no, y, para que no se demore en dicha decisión – no pienso que sea ético abortar llevando, por ejemplo, 7 u 8 meses de embarazo, no nos pasemos – , que tenga un periodo de tiempo adecuado para que decida (ni demasiado tiempo, ni muy poco para ello, justo tal y como marca la ley actual de Zapatero es adecuado). Seguro que sería más justo si pudiéramos hacer una ley que tuviera en cuenta todos los casos habidos y por haber y siempre diera lugar a la mejor solución, pero hay tantas situaciones y tantos casos en la vida que es imposible. Es muy bonito ir de bondadosos y de querer proteger todas las vidas (humanos, cigotos, fetos, caracoles, cerdos, gallinas,…) en toda situación, y ser el copo de nieve más blanco e inmaculado de la faz de la tierra, e incluso pensar que el estado sería la máxima expresión de dicha responsabilidad. Pero, la realidad, es que siempre nos hemos parecido más a manchas de petroleo que a los copos de nieve.

En fin, que eso, que no me gusta la ley que quiere Gallardón, y soy de los que les parece que el único aspecto que pudiera ser escandaloso de la ley actual (sí, ésa que hizo Zapatero) es el tema de que menores de edad puedan abortar sin consentimiento de los padres, pero, por otro lado, para casos, por ejemplo, de familias víctimas de violencia de machista no lo vería tan escandaloso.

No sé vosotros, pero yo estoy harto de comentarios en textos de Internet que tratan sobre este tema, suele pasar que cuando uno desciende a la zona de comentarios en un texto sobre el aborto se lee, entre líneas, un cartel que reza “Lasciate ogne speranza, voi ch’intrate”, tanto por un lado como por el otro. Ya tenéis bastante entradas de éstas en distintos blogs con comentarios en las que discutir en Internet. Sí, por primera vez en mi vida, aborto los comentarios de una entrada de mi blog. En fin, los que me conocen saben que siempre he hecho lo que me ha dado la gana. Si, aún así, queréis locamente comentarme esto deberá ser por el formulario de contacto del blog, para todo lo demás ya tenéis a George Carlin:

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Acerca de Griseo

Demonio infernal que escribe de muchas cosas supuestamente divertidas. Igteísta y en contra del coaching y similares. Entre sus aficiones está leer libros, escuchar música de todo tipo (ese clásico de los creadores de "salir con los colegas"), recolectar noticias curiosas o conocimiento inútil y devorar almas (como todo buen demonio infernal que se precie). Autor desde los inicios y administrador de este blog.