La burbuja de la pereza

La nueva ciudad de Ordos, con casi cero habitantes

Hay una gran cantidad de sociabilidad en Internet, pero resulta inservible para los cuidados. Nuestras familias y nuestros amigos, incluso nuestros vecinos, son lentos y fastidiosos, pero persistentes y fiables. Exactamente lo contrario que el entorno digital. Internet sirve para intercambiar series de televisión, pero no cuidados. La fantasía de que lo primero es tan importante como lo segundo es muy propia de personas que han prolongado patológicamente su adolescencia y creen que los juegos en red son experiencias intelectuales y sociales satisfactorias.
[…]
Incluso cuando no empleamos el tiempo en vender nuestra fuerza de trabajo o comprar bienes y servicios, nos dedicamos a actividades que han quedado definidas a través del consumo. Cuando, gracias a Internet, los espectadores se han librado de la tiranía de la televisión comercial y han elegido exactamente lo que han querido, se han dedicado a consumir televisión comercial en cantidades industriales. Incluso se han puesto a trabajar gratis […]. La posibilidad de elección no nos ha servido para desarrollar y apreciar nuevas formas estéticas sino para consumir masivamente aquello que ya nos ofrecía el mercado, pero ahora identificándolo como un proyecto propio.
(Sociofobia, César Rendueles)

Cuando era casi diez años más joven tenía siempre un sitio al que acudir con amigos: una plaza de la ciudad. No tenía Internet, apenas usaba los sms y menos aún las llamadas, simplemente teníamos la regla preestablecida que los viernes y sábados por la tarde siempre estaríamos allí. Y si faltabas avisabas a alguien que asistiera. No había planes preestablecidos, simplemente nos reuníamos, tomábamos la plaza e inventábamos cómo pasar la tarde. Eramos muchos así que en pocas ocasiones podíamos acabar en alguna tetería tomando algo.

Mi mundo actual, y supongo que el de tanta gente, ha cambiado mucho desde entonces. Ahora que parece que a medio mundo les da pereza todo, me resulta difícil imaginar a nuevas generaciones repitiendo lo que nosotros repetimos de nuestras anteriores generaciones (porque ellos también tomaron un lugar en el que estar con sus amigos).

La “emprendedora” la burbuja de las apps no es más que una burbuja de la pereza.

Anuncios
Esta entrada se publicó en pequeñas dosis y está etiquetada con , , en por .

Acerca de Griseo

Demonio infernal que escribe de muchas cosas supuestamente divertidas. Igteísta y en contra del coaching y similares. Entre sus aficiones está leer libros, escuchar música de todo tipo (ese clásico de los creadores de "salir con los colegas"), recolectar noticias curiosas o conocimiento inútil y devorar almas (como todo buen demonio infernal que se precie). Autor desde los inicios y administrador de este blog.

5 pensamientos en “La burbuja de la pereza

  1. Tomás Morales

    La “pereza física” es algo connatural al hombre, como lo es en el animal. Si trabajamos es porque no tenemos más remedio.
    Cuando me preguntan si no me aburro en la playa, siempre digo que No.
    -¿Y allí que haces?.
    .- NADA. No hago nada. A no ser pensar en las musarañas.

    Pero “tu pereza” es la consecuencia de apostar por la realidad virtual de Internet o el watsapp (o como se escriba) por la realidad real. Es la pereza a salir de casa. Que está imponiéndose, incluso entre compañeros sentados alrededor de una mesa.

    Responder
  2. Víctor

    He observado una clave muy importante, cuando dices: ‘ Eramos muchos…’.
    Efectivamente, si por algo se identifica la nueva generación cada vez más androide es porque los grupos tienden a ser menores, paradójicamente en paralelo a la expansión de las amistades virtuales. En el mundo real, las personas estamos cada vez más divididas (divide y vencerás), más atomizadas. Somos cada vez más individualistas, y aunque esto que digo ya resulte un lugar común, creo que tenemos que seguir repitiéndolo, tenemos que seguir alarmando a la población. Aunque a veces pienso que la población no quiere ser alarmada, porque gusta de las nuevas costumbres, gusta de crearse su realidad en sus dispositivos portátiles. Nos están dividiendo, no nos estamos dando cuenta, nos está gustando la nueva sociedad virtualizada, nos dividimos entre nosotros. A través de herramientas de la sociopatía en boga, como el coaching, cada vez más personas ven al resto de personas como instrumentos para medrar en unos entornos en los que cada vez hay menos empleo y más precario. Se escucha a cada vez más personas decir que es mejor pisar que ser pisado, que uno no hace daño a nadie por especular con el precio de alimentos, que si el mundo es así, que hay personas tóxicas y por lo tanto desechables, que hay loosers, que son culpables de estar mendigando en la calle, porque no se esforzaron lo suficiente. Es impresionante como ha calado la racionalidad de los hombres más ricos del mundo en la mayoría de la población mundial. Es impresionante comprobrar como personas sumamente pobres piensan exactamente igual que personas inmensamente poderosas, con la diferencia en el matiz de que los primeros se consideran unos fracasados culpables por no ‘dar lo mejor de si mismos’, y los últimos se piensan y se sienten a si mismos como merecedores de sus éxitos en la vida porque ‘son ejemplos de excelencia, buenas prácticas y la gran gobernabilidad de las buenas excelencias de su puta madre 2.0) Permítaseme esta última licencia.
    Un abrazo 🙂

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s