La falacia de la teoría de las falacias

Comic de Calvin and Hobbes

“¡Buenísimo! ¡Un examen de verdadero o falso!”
“¡Al fin algo de claridad! ¡Cada oración va a ser o la dulce
y pura verdad, o una vil y despreciable mentira! ¡Una cosa o
la otra! ¡Nada entre medio!”
(mira el examen y lanza una moneda)
“[…] Si de verdad usted piensa que todo es lenguaje, haga lo siguiente: saque el brazo fuera de esa puerta y, con la mano del otro brazo, cierre la puerta de un portazo.” (dicho en una en una conferencia de filosofía por un filosofo del que no recuerdo el nombre)

La verdad es que, por lo menos desde hace unos años, veo como una cierta ansiedad, además de mucho ir de listillo, en eso de analizar exhaustivamente un mensaje para ver si contiene o no una falacia de discurso. Es algo curioso. Es como si la técnica de descubrir falacias en el discurso (esos conocidos argumento ad loQueSeaEnLatín & compañía) se hubiera transformado en una máquina de la verdad con una supuesta efectividad alucinante. Vamos que estoy seguro que habrá alguien en la sala que se dirá que no sabe cómo narices no hemos encontrado todavía a Marta del Castillo o al niño pintor pudiendo recurrir a la técnica de las falacias “lógicas”.

Resulta la mar de curioso que una larga lista de falacias, de las cuales se dice que trece fueron identificadas por Aristóteles y que otra buena parte de ella lo fueron por escolásticos de la Edad Media (como Duns Escoto – JEJEJE Escoto, ‘escoto’ se parece a ‘escroto’, JEJEJE ¿lo pillan? JEJEJE – , Guilermo de Ockham – o Raimundo Llull, todos de la clase eclesiástica), resulten ser ahora la salvación de la humanidad, el “pensamiento crítico que necesitamos en las escuelas y que los políticos conspiran para que no esté como una asignatura y el pueblo siga siendo ignorante” que tanto gritan a los cuatro vientos ciertos “escépticos” que todos conocemos. Y, sin embargo, esa máquina de la verdad no ha evitado miles de problemas y guerras a lo largo de la historia.

La lógica, al igual que la matemática, son lenguajes. De hecho son un tipo de lenguaje formal, esto es, lenguajes simplificados para unos ciertos objetivos. Esto significa que, por ejemplo, no podemos resolver problemas de matemáticas usando sólo un lenguaje de lógica proposicional, al igual que no podemos saber las causas de la segunda guerra mundial utilizando sólo el lenguaje matemático o sólo el lenguaje lógico. Por otra parte, la lógica sirve para saber si hay contradicciones en un discurso (y por tanto se dice que éste es “falso”) o no las hay (en ese caso es “verdadero”), la lógica no sirve para averiguar la verdad o falsedad de una afirmación. Por ejemplo a pesar de que lo siguiente es falso, es verdadero según la lógica proposicional: “Si llueve, se acaba el hambre en el mundo. Está lloviendo, luego se ha acabado el hambre en el mundo”.

Siendo conscientes de la limitación de la lógica y de la limitación de todo el mundo del lenguaje formal, nos metemos de lleno en lo de las falacias. En realidad, a excepción de ciertas falacias, el tema del descubrir falacias no está tan relacionado con la lógica formal como se dice por ahí. La gran mayoría de los argumento ad loQueSeaEnLatín & compañía se basan en pasa tales cosas, entonces, consecuencia y admiten una cierta flexibilidad mayor que la lógica formal. Podemos ver cada formulación de una falacia como camisetas/pantalones/trajes/vestidos/…, y cada razonamiento como alguien que se va a probar esa ropa para ver si le cabe o no. Hay veces que un razonamiento encaja a la perfección en una de esas falacias, incluso puede vestirse varias, otras en las que tienen que apretar barriga, pero otras en las que resulta tan forzado que rompe los pantalones (vamos, que ese razonamiento no contiene falacia alguna).

¿Pero puede pasar que algo sea escrito de forma que encaje con una o varias falacias y resulte ser verdad? Sí, ¿por qué no va a serlo? Todo este tema de la lógica y las falacias no deja de ser retorica, un supuesto saber conversar y razonar correctamente, o saber buscar de verdad las relaciones entre hechos. Al husmear en el discurso del otro para ver si contiene falacias, estamos suponiendo de base que ese otro conoce los entresijos del lenguaje y sabe cómo engañarnos; no tenemos en cuenta si lo que pasa es que, en realidad, esa persona no sabe hacer un discurso 100% correcto y, por tanto, no es consciente de esos errores al dialogar. Si no conoce para nada las vueltas que puede darle a un discurso, ¿por qué no va a tener ese alguien razón en el fondo aunque su forma de explicarlo no sea la correcta? ¿Cuándo alguien no se ha enredado tratando de explicar algo (o incluso se ha ido por las ramas relacionando cosas que no debía) y sin embargo la conclusión era la correcta?

Hay mucha gente que vive sin conocer eso de qué es falacia del discurso y qué no, y hablando con ellos también se aprende. Yo ni de coña las conozco todas, sé “”algo”” del tema porque yo también leí El mundo y sus demonios, que es un libro que está bien, pero ni que fuera otra Biblia más que creerse porque te lo digan. Contras, está muy bien saber cómo hacer un discurso sin fallos ni contradicciones, incluso cómo analizar el discurso de ciertos personajes que van por la vida mareándonos con el lenguaje, pero de ahí a elevarlas como medio de saber si alguien está mintiendo/engañando, o no, es un error. Invalidar del todo un razonamiento sin tener en cuenta si la persona desconoce su error en el diálogo, ni si ha sido un despiste en su discurso, es todo un error.

Por otra parte, la mayoría de gente que las desconoce son gente que no tienen tiempo para eso, les aburre, no ven qué utilidad tiene eso en su vida o no tienen recursos para ponerse a aprenderlas una por una. No creo que haya que invalidar lo que digan estas personas sólo porque su discurso no está formulado de la forma correcta.

¿Qué propongo en vez de las falacias en el discurso? Bueno, pues algo tan natural como el sentido común que tenemos todos. En vez de tener en cuenta como prioridad máxima un sistema de restricciones y reglas, propongo que primero para saber si algo es verdad o no, cada cual juzgue usando su sentido común y que ese sentido común de cada cual vaya mejorando con lo que vaya aprendiendo con el tiempo (que lo de fijarse en las falacias está bien, pero sólo en ciertas ocasiones en las que se esté enfrente de alguien que, sin ninguna duda, las hace adrede). Suele ser menos “exacto” pero suele ser más rápido y efectivo que el solo analizar la retórica de un discurso. Por ejemplo, la verdad es que si te hablan de lo bonito que es la esclavitud como base de un sistema y del peligro que supone eliminarla porque claro es la base, el sentido común es más efectivo para ver el error de ese razonamiento, de ahí el que Aristóteles estuviera a favor de la esclavitud de su tiempo a pesar de identificar tantas falacias del discurso (él no es que no tuviera el sentido común que tenemos nosotros, simplemente pensaban de otra manera más salvaje, pensaban que no podía haber una sociedad avanzada sin esclavos).

Con todo esto, seguro que aún habrá quién necesite todavía hacer la prueba de pillarse bien fuerte el brazo con la puerta para convencerse de que no todo es lenguaje.

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Acerca de Griseo

Demonio infernal que escribe de muchas cosas supuestamente divertidas. Igteísta y en contra del coaching y similares. Entre sus aficiones está leer libros, escuchar música de todo tipo (ese clásico de los creadores de "salir con los colegas"), recolectar noticias curiosas o conocimiento inútil y devorar almas (como todo buen demonio infernal que se precie). Autor desde los inicios y administrador de este blog.

6 pensamientos en “La falacia de la teoría de las falacias

    1. griseomitran Autor de la entrada

      Sí, pero debía de escribir la broma típica e indicar con “JEJEJE” lo supuestamente divertida que es. xD Era sólo para quitar seriedad a la cosa.

      Responder
    1. griseomitran Autor de la entrada

      Madre mía, Javi. A ver, no creo que una nueva asignatura sea la solución, en todo caso estaría mejor que se diera más ética. Pero, por otra parte, ¿pensamiento crítico de quién? Porque ¿qué titulación haría falta para eso? ¿filosofía otra vez? además que no hay nada objetivo y el que enseñe una asignatura así también podría ser un cura (no tienen prisa alguna, y tienen tiempo de sobra para sacarse cualquier titulación) y esa gente creen que la apologética cristiana y el liberalismo son el verdadero pensamiento crítico puro.
      Yo lo de la nueva edad media lo dudo, mucho. Échale una ojeada a ese periodo de tiempo, mira aunque sea en la wikipedia y verás que no es posible.

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      1. capitanmono

        Ok, piensas que lo de una nueva edad media es una gilipollez enorme. Ya hablaremos de esto en privado…

        Muy buena entrada, hacía tiempo que no escribías algo así. De verdad.

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        1. griseomitran Autor de la entrada

          La verdad es que no le veo sentido alguno a lo que dices de la edad media. Y eso que sé de la edad media lo mismo que cualquiera, lo que se da en la educación obligatoria y ya está. Contigo ya van dos que me saltan sobre esto y no sé de dónde sacáis esa idea tan loca, la verdad.

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