Pitbull es más que un perro

¿En qué momento el mundo de la cultura musical se transformó en un montón de señores mayores diciendo “así no, dejad que os diga cómo tenéis que tocar/cantar”? ¿Cuándo alguien decidió que los jóvenes debían de amar a The Beatles a pesar de no tener nada que ver con ellos ni con su contexto? ¿Quién fue el tipo que dijo que la música que nos gustara a los que no eramos clases altas debía de ser lo mismo que a dichas clases les gustan? Ah sí, la crítica musical y los culturetas musicales. Esos señores que se empeñan en que escuchemos lo mismo que la reina Letizia[1], porque como la república no puede ser, la filosofía de reinar este país será ahora más que nunca la de «No será peor de lo que era / No será peor, seguro que es mejor / Y aunque juré que nunca más, / me acerco hasta el servicio a que me pongan otra».

La crítica musical no tiene sentido alguno si lo que significa es alabar a los Rolling Stones porque haya tanto famoso adinerado al que le gustan[2] o a Miley Cyrus por el mero hecho de que todo el famoseo acuden a verla[3], o que haya que ir al FIB porque la por entonces princesa Letizia “bendijo” el FIB[4]. Cuando no, hablando de Nirvana y de Kurt Cobain como el mejor músico de los 90’s, y no mencionando que Cobain era feminista[5]. Sin embargo la critica musical se escandaliza porque hay «Niñas con mucha prisa por crecer, como se ha podido ver este jueves, incluso vestidas de novia algunas de ellas ante sus ídolos»[6]. Sobre todo ese tema del fenómeno fan, Nayermaster escribió una gran crítica a esa gente como Darío Prieto que se meten con el fenómeno fan, además de una crítica al tema de las primarias del PSOE: Por qué es mejor una directioner que un militante del PSOE. Así que no me extiendo más en ello.

Dárselas de cultureta musical es un algo supuestamente divertido (bueno y dárselas de culto en general también lo es). Tengo amigos que escuchan una emisora de rock en la que la mayoría de los músicos que suenan están muertos o en la tercera edad. Difuntos sonando en tu transistor o tocando la guitarra o la batería, gente que ahora mismo podrían ser tu abuelo agonizando (al que no aguantas ni dos segundos) cantando sobre la revolución de cuando él era joven. Una emisora cuyo lema que proclama su pureza musical es “somos la única radio donde Pitbull sigue siendo un perro”. Yo estoy convencido que lo hacen porque piensan que las radios libres son demasiado “radicales” y prefieren escuchar el anuncio de la iglesia católica como “el mal menor”, tal y como se acaba votando al PP cuando el PSOE ya no te llena como antes. Pero lo cierto es que hay gente muy joven que incluso se aprenden de memoria las letras de los heavies de los 80’s y de los más emblemáticos de los 70’s.

Varios de esos músicos de rock emblemáticos de los 70’s y de los 60’s eran unos blancos plagiadores de músicos negros de blues, música blues plagiada por blancos que escuchaban fans blancos. De hecho Led Zeppelin y Rolling Stones estaban dentro de los que más plagiaron a los negros, por no hablar que los Rolling Stones son racistas, machistas y su cantante apoya invasiones como la de Irak[7]; y además Led Zeppelin y Roger Waters de Pink Floyd tampoco se quedan muy atrás[8]. El rock tuvo tanto éxito porque los blancos no podían hacer caso omiso a sus prejuicios raciales y escuchar música de negros, así que lo que hacían los negros era blues y lo que hacían los blancos era rock, por suerte esto ha cambiado algo con el paso del tiempo (un negro puede tocar rock y los medios dirán que está tocando rock), pero aún así la mayoría de la gente que escucha rock no escucha tanto a grupos de mujeres, de diferente raza, o de LGBT, como a grupos con todos sus componentes varones, blancos y norteamericanos o británicos. Hace poco al cantante de Metallica (ese grupo de los 80’s) lo pillaron, cuan aristócrata, matando osos en los bosques, y no sólo no se disculpó sino que en cierto concierto del Glastonbury Festival puso este vídeo antes del concierto en plan “y si los osos con escopetas mataran a hombres… y si esos osos son Metallica”. ¿Ésta es la cultura musical que proclaman los medios y los fans de la nostalgia?

Cuidado que, según los cultos, si no te gusta Leonard Cohen puedes ser un gran ignorante. Pero no olvidemos que Leonard Cohen compuso una canción (Chelsea Hotel #2) en la que decía eso de “no pienso en ti a menudo” tras narrar cómo Janis Joplin le había practicado una felación en una habitación de hotel, y todo en venganza porque un buen día se encontró con Janis Joplin por la calle y ella no le saludó (pues oye, para no pensar en ella a menudo bien larga y emotiva que es la canción). Pero recuerda que lo que sale en Radio 3, según sus locutores, es LA cultura musical y debes no sólo escuchar sino estudiar y amar a Leonard Cohen, a Tom Waits, o Neil Young. Jamás llegarás a terminar de escuchar todas las discografías de esos tres, ni tendrás pasta para comprarla (de esta forma al tú nunca poder llegar a “comprender el fenómeno” el crítico musical tiene su puesto más que asegurado). Pero no importa, tú sólo ama y ve de cultureta. Tú sólo déjate llevar por el hipster.

Adelante ve de trve y de culto musical por la vida, proclama que te gusta una banda que sólo conozcamos tres o cuatro, y esconde bien ese vídeo en el que bailabas musica electrónica o reggaetón[9] a lo loco en las fiestas del pueblo. Esconde bien tus discos y tus camisetas de adolescente, que luego alguien viene de visita y ve ese disco de Boikot firmado o tu camiseta de Berri Txarrak (porque ya sabes que colaboran con gente tan famosa como el exbajista de Weezer o el cantante de Rise Against), y no veas que vergüenza pasas. Quema tu pasado y concéntrate en inventarte uno nuevo, que hay que ser puros como la nieve.

No sé tú, pero, en general, yo a todo eso de ser puro le veo mucha psicosis, y con 27 años yo es que ya paso de eso. Se vive mejor en la incultura musical y en el buscar música que simplemente me diga algo. No soy mejor gracias a ello pero, al menos, puedo comprender mejor la realidad de tal manera que soy capaz de ver que Pitbull es más que un perro. Y es algo complicado por lo que veo, porque los conceptos de pureza de las religiones no parecen ser tan fáciles de borrar. Y eso que «La cultura no es algo que ocurre, sino que nos ocurre. La cultura no es algo que simplemente producimos o consumimos sino algo que nos constituye y que, como parte de seres reflexivos, es un proceso cambiante y conflictivo»[10].

Sí, a mí tampoco me gustan los 40 Principales (que además de ignorar a grupos pequeños o a grupos que tengan un mensaje político o social, ignoran a buenos grupos de este país sólo por tocar en idiomas diferentes del castellano o del inglés), pero esos son sólo mis gustos, ¿quién soy yo para decir desde un altar de pureza cuál música debe gustarnos y cuál no? Por otra parte, si algo no le gusta a los que tanto deben a la Cultura de la Transición, pues bienvenido sea.


Notas:
[1] Sobre indies, hipster y clases altas: Letizia y el nuevo pijerío cultural, Víctor Lenore (El Confidencial, 14/06/2014).
[2] Del tal Darío Prieto: Los Rolling Stones, sus Satánicas Santidades, DARÍO PRIETO (El Mundo, 26/06/2014).
[3] De ¿adivinan quién? Sí, Darío Prieto: El show lúbrico de Miley Cyrus, DARÍO PRIETO (El Mundo, 18/06/2014).
[4] Como no, de Darío Prieto: Letizia bendice el FIB, DARÍO PRIETO (El Mundo, 22/07/2013).
[5] También del señor Darío Prieto: Kurt Cobain: ‘Es mejor arder que apagarse lentamente’, DARÍO PRIETO (El Mundo, 13/03/2014). Si alguien quiere saber de lo que proclamaba Cobain y no de que hay que llorar porque él está muerto, hay que irse a páginas como: La otra cara de Kurt Cobain: feminismo y lucha contra la homofobia, Manel Ros (enlucha.org, 05/04/2014).
[6] ¿Y quien escribió eso además de llamar «punkarrillas ‘emo’ todavía con acné cuyos ojos huelen a droga desde un kilómetro de distancia» al grupo que acompañaba a los músicos principales? Darío Prieto, como no: One Direction, el rito de iniciación… en la economía de mercado, DARÍO PRIETO (El Mundo, 11/07/2014). Pues visto los otros artículos del mismo autor y cómo adora a los grandes capitalistas musicales y a sus seguidores ricos, no parece el más idóneo para criticar el capitalismo musical sólo porque al muy conservador le escandalice lo de las niñas. Y a mí me toca mucho la moral que eldiario le deje “defenderse” y defienda a este personaje profamoseo y proletizia en los tres últimos párrafos de esta cosa, aunque bueno que vamos a esperar del diario del banner de Bankia. Lo del hashtag protesta de las directioners #LosDelMundoNosVanAComerElCoño es para aplaudirlas porque era lo mínimo que podían hacer.
[7] Cinco motivos (muy serios) para odiar a los Rolling Stones, Víctor Lenore (El Confidencial, 21/06/2014).
[8] Artit-tas cuyo lado sórdido desconocías: Led Zeppelin, el grupo más sobrevalorado y desagradable de la historia y Rogelio Inodoros: el filosofo gigante de la sordidez (1) y Rogelio Inodoros, el filosofo colosal de la sordidez (Part 2), todos de Marlow (con su estilo polemista) en Vicisitud y Sordidez.
[9] Si no puedo perrear, no es mi revolución, June Fernández en su blog.
[10] Tu cultura es algo ordinario, Rubén Martínez (nativa.cat, 13/07/2014).
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