Hacerse rico y el pensamiento positivo

Necesitaba analizar el personaje, tratar de entender qué clase de rico decide transformarse en una especie de filosofo para las masas que te señala y te dice “con mi método, tú también puedes ser igual de rico que yo o más”. Así que he leído Padre Rico y Padre Pobre de Robert Kiyosaki y Sharon Lechter y El cuadrante del flujo de dinero también de Robert Kiyosaki (está considerada como una segunda parte del anterior). Pero, al final, lo que he descubierto es que, una vez más, estos personajes no son más que una mezcla en la batidora de pensamiento positivo, una especie de liberalismo pero orientado sólo a alabar a ricos y no pagar impuestos o a pagarlos tarde o cuanto menos impuestos pagar mejor (vamos, lo que se conoce como liberalismo cañí), y a promulgar que hay que saber finanzas desde pequeños pero sin embargo dar consejos financieros que son tan nefastos que cualquiera que sepa un poquito del tema lo notará (por ejemplo: el clásico consejo nefasto de apostarlo todo a una única inversión en vez de diversificar). Cuando a estos empresarios los invitan en eventos motivacionales junto con coachs y escritores de autoayuda, no es para otra cosa que reforzar la idea del cuento de hadas de “si quieres, puedes”, porque a pesar de que algunos de estos digan que con “el pensamiento positivo no basta” ponen el pensamiento positivo en el núcleo de todo su discurso, además de basar su vida como un ejemplo a seguir como quién pinta dianas en los disparos ya hechos en la pared y luego grita que ha disparado al centro de todas las dianas.

No analizaré punto por punto los libros del charlatán de Robert Kiyosaki porque ya otra persona lo hizo bastante bien (se trata de John T. Reed un inversor que también pontifica de lo suyo, pero que en su página web tiene una sección a hacerle la vida imposible a Kiyosaki, una sección bastante recomendable: John T. Reed’s analysis of Robert T. Kiyosaki’s book
Rich Dad, Poor Dad
). La cosa es que las preguntas que me hice tras leer lo dicho y tras averiguar que, efectivamente tal y como cualquiera sospecharía, lo que Robert Kiyosaki pone en sus libros como hechos que pasaron realmente, al final, resultan ser ficción, son ¿quién y cómo comenzó esta manía de los ricos que pontifican su filosofía de vida a los pobres? ¿Por qué escogen la debilidad humana de conseguir más dinero? ¿Por qué triunfan sus discursos en tiempos de crisis?

Está claro que escogen esa debilidad porque en ellos es una fortaleza sobre la que pueden ser gurúes, y que estos discursos triunfan en tiempos de crisis porque hay más gente que ansía conseguir dinero como sea. Pero la respuesta a quién fue el primero o la primera es tan difícil, básicamente porque quién siempre ha escrito desde los tiempos más antiguo es quién sabía escribir y generalmente quién sabía escribir era alguien con dinero. Sin embargo Aristóteles (hay que admitirlo la filosofía ha sido, salvo excepciones, cosa de personas que tenían dinero, personas que tenían que trabajar muy poco) no se pasaba en sus escrituras dándole a tope al pensamiento positivo, es más, en siglos posteriores tampoco hay tantos casos de ricos metidos en el pensamiento positivo como ahora.

Así que el inicio de todo esto coincide con el inicio del pensamiento positivo, la década de 1860 cuando un relojero e inventor (Phineas Parkhurst Quimby) dio lugar al llamado pensamiento positivo (en el capítulo Las negras raíces del optimismo estadounidense de Sonríe o Muere de Barbara Ehrenreich se cuenta todo muy bien). Ya en 1937 tenemos el caso de best sellers de pensamiento positivo de la época, del cual el más conocido y el considerado la biblia de su tiempo es el Piense y hágase rico de Napoleon Hill, el cual nos invita a atraer dinero con lo que llama a veces como “mente subconsciente” y otras como “magnetismo” pero resulta sólo ser el pensamiento positivo. Si bien hay que decir que meses antes de ese libro vino el nefasto “Cómo ganar amigos e influir sobre las personas” que fue el que se considera el primer libro de autoayuda, en el libro de Hill es dónde se centra en el loco tema de atraer el dinero y el desarrollo profesional. Es sólo leer el primer párrafo de la wikipedia española sobre el libro (para qué profundizar más) para saber frente a qué estamos:

Piense y hágase rico (orig. Think and Grow Rich) es un libro del escritor estadounidense Napoleón Hill. Se conoce como el método más famoso y efectivo para hacer dinero ya que con más de diez millones de copias vendidas, ha tenido más éxito que cualquier otra obra de su género. Para escribirlo, Napoleón Hill entrevistó a las 500 familias más ricas de los Estados Unidos, quienes le revelaron al autor el origen de su fortuna. Promocionado por Mahatma Gandhi, fue ampliamente distribuido en la India de su tiempo. (Piense y hágase rico – Wikipedia)

Resulta bastante curioso eso de EE.UU. exportando uno de los primeros libros de autoayuda empresarial a la India en 1937, un pensamiento positivo que luego vendría devuelto con añadidos como un bumerán.

Ciertamente dicho libro de Napoleon Hill con secciones como “¿Tiende usted a la “conciencia del dinero” o a la “conciencia de la pobreza”?” podemos catalogarlo como el inicio de los libros de ricos basados en la premisa de “es que los pobres no saben pensar bien como sí hacemos nosotros y nuestro deber es enseñarles”, aunque sus premisas son algo más primitivas como si de una edad de piedra del pensamiento positivo se tratase. Elige el magnetismo como método mágico para atraer el dinero con la mente, el cual, según Hill, con tan sólo pensar en que puedes atraer el dinero con la mente se activa. Así años más tarde en El Secreto se decantarán por la física cuántica y el truco de que no puedes usar premisas negativas para atraer el dinero (llegando al punto de decir que hay que ver las facturas como si fueran cheques), un pensamiento positivo más imposible de lograr pero que sería una locura más elaborada de la que promulgaba Hill.

Leer el Piense y hágase rico de Napoleon Hill es bastante tedioso, pero me resultó muy pero que muy curioso que en dicho libro haya varias secciones en un capítulo sobre cómo conseguir tu empleo buscándolo en los anuncios en la prensa o en oficinas de empleo, cómo escribir tu carta de presentación, cómo escribir tu CV, cómo basarse en las recomendaciones de amigos u otros contactos para presentarse a la empresa y consejos similares. La cosa es que esos consejos son muy pero que muy parecidos a los que cualquier orientador de una oficina de empleo da actualmente y están entre lo que disfrazan con el nombre de “búsqueda activa de empleo”. En mi caso esto ha resultado como una vuelta al punto de inicio, la primera vez que trataron de colarme el coaching fue en un módulo de un curso del INEM, ¿y si el pensamiento positivo siempre estuvo en las oficinas del INEM pero siempre fuimos muchos incapaces de verlo (al menos hasta que comenzó a salir de su ámbito y colarse en los trabajos)? ¿Y si el mero hecho de emprender la búsqueda de empleo del INEM de antaño era un timo pero antes no había tanta información ni redes sociales para hablar del engaño? Mi propia madre se pasó años recibiendo cursos del INEM, y todos los consejos sobre CV y cartas de presentación siempre resultaron en vano, luego tengo bastantes razones para creer que el pensamiento positivo estuvo siempre en las oficinas de empleo o por lo menos desde 1937.

Otra curiosidad del libro de Hill es cómo también atrae, usando el pensamiento positivo, la creatividad y la intuición desde algo que llama La Inteligencia Infinita. Al carecer de las ideas supuestamente orientales (y sectarias) que años más tarde se añadirían al pensamiento positivo y darían lugar lo que es el coaching, no le quedaba otra que crear una figura así. Así podríamos decir que La Inteligencia Infinita es sin duda el antecedente a lo que ahora otros escritores de autoayuda llaman El Universo.

Lo más loco de dicho libro es lo que Hill denomina la “transmutación sexual”, esto es que al realizar el acto sexual mágicamente pasas de ser una persona mediocre a ser un genio. Hill dice directamente que La Investigación Científica de datos de más de 2000 años (que estamos en 1937 y hay pocos datos pero no nombra de quién es la investigación, por supuesto) demostró que “Los hombres que han alcanzado mayores logros son aquellos que han desarrollado elevadas naturalezas sexuales; hombres que han aprendido el arte de la transmutación sexual”, y por no decir del culmen de locura de la parte en la que dice eso de “La emoción del sexo es una «fuerza irresistible» contra la cual no puede haber una oposición como la de un «cuerpo inamovible». Cuando se ven impulsados por esta emoción, los hombres se hallan dotados de un superpoder para la acción.” (¿estaremos ante el gran antecedente de personajazos como el coach Álvaro Reyes?). Y estamos ante los pre-inicios de lo que más tarde se conocería como coaching sexual, antes de que existiera el coaching como tal, no tengo ni idea de cómo irá ese rollo hoy día pero visto lo visto tampoco quiero ni saberlo.

Está claro que hay cosas que han evolucionado, otras que no, otras que simplemente se han eliminado y otras que cada autor de autoayuda de ricos para pobres ha añadido a su gusto. Pero no deja de ser todo lo mismo, repetirse el mantra de “si quieres, puedes” una y otra vez a ver si da la casualidad y cuela. Por mi parte creo que para eso ya tenemos bastante con la lotería (no juego a la lotería) o con la religión de cada uno (soy no creyente).

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Acerca de Griseo

Demonio infernal que escribe de muchas cosas supuestamente divertidas. Igteísta y en contra del coaching y similares. Entre sus aficiones está leer libros, escuchar música de todo tipo (ese clásico de los creadores de "salir con los colegas"), recolectar noticias curiosas o conocimiento inútil y devorar almas (como todo buen demonio infernal que se precie). Autor desde los inicios y administrador de este blog.

2 pensamientos en “Hacerse rico y el pensamiento positivo

  1. Nicolás Lizcano (@NDLZ2000)

    Napoleon Hill no lo dice por tirar verbo bonito al aire. Cada cosa que pone en su libro, él la estudió tanto de empresarios exitosos como de aquellos que no lograron emprender. Tiene bases, algunas pueden ser erroneas, pero las tiene y no habla al azar como charlatanes.

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    1. Griseo Autor de la entrada

      ¿Podría intentar decirme en qué tiene razón el señor Hill? Todo su libro parece un manual para charlatanes que buscaban timar con el cuento del supuesto magnetismo egocéntrico, al igual que hoy día los hay que timan con el cuento de la supuesta teoría cuántica del universo egocéntrico.

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