Historias universitarias

No me invento nada y seguro que en otras carreras o con otras personas sucede similar o más.

Había suspendido un parcial de cierta asignatura, así que cuando el profesor se puso a explicar lo que había que haber puesto en el examen, me sacó a la pizarra para demostrar delante de la clase cómo no había que hacer un ejercicio. “Imaginad que esto estuviera dentro del funcionamiento de un cohete espacial” decía mientras señalaba mi solución en pizarra. Cuando hice otro parcial fui a revisión, el mismo profesor, sin dejarme decirle nada, me lanzó un ejercicio que hice mal, que había que rellenar en una hoja entera (un solo ejercicio que hice mal pero que era determinante hacer bien para aprobar), me lanzó esa hoja a la cara y me dijo “¿tú qué opinas de tu ejercicio? Ahorrate de calificativos. Creo que he sido más generoso de lo que tú serías con la nota de ese ejercicio”.

Había suspendido un parcial y tras hablar con mis compañeros me aconsejaron que fuera a revisión, así que fui a revisión y la profesora esquivó mi conversación y mis razones para sacarme de ese cuatro y pico, y así hasta que logró contarme cómo se sacó el carnet de conducir y lo bien que conducía. “Se ve que las revisiones son para quién ya está aprobado y quiere subir la media”, me dijeron mis compañeros más tarde.

Aprobé un parcial pero en el foro de estudiantes había un montón de compañeros/as protestando por la desmesurada dificultad del mismo, ya que había aprobado un muy bajo porcentaje de los mismos. Como resulta que aprobé porque unos compañeros, de los que habían también aprobado, me contaron cuál era el libro del que los profesores sacaban los tests (un libro muy pero que muy caro que era de preparación para aspirantes a certificaciones que equivalían al nivel – y precio – de un máster, de ahí la dificultad), me uní a los que se quejaban y protesté con ellos. No fueron los profesores los que defendieron su modelo, fueron los otros alumnos que aprobaron, los cuales ferozmente tacharon de vago/a y mal estudiante a toda persona que protestaba. Claro que estos alumnos que aprobaron el parcial ya no querían estudiar otra cosa que no fueran los tests de aquel libro, pero si lo revelaba alguien se quedaría aislado para siempre en una carrera dónde hay asignaturas de más de 10 créditos en las que son tus propios compañeros los que te ponen la nota que te mereces. Daba igual que la gran parte de estos defensores no trabajaban y sólo estudiaban, como estaban a favor del profesor sus voces eran más elevadas que incluso aquellas de las personas que trabajaban, estudiaban y llevaban una casa adelante. Así que no se cambió la batería de dichas preguntas y, por tanto, la dificultad siguió siendo la que para los profesores era el mínimo esfuerzo.

Tras leerlo entero pasé de hacer un examen, así que le entregué el disquete al profesor, y daba igual que ya estuviera abriendo la puerta, éste dijo en voz alta para que toda la clase se enterara bien de quién era quién se iba “esto va para la basura, ¿eh?”.

Iba a ir a una tutoría para preguntar unas dudas a un profesor pero una compañera de clase me advirtió que era uno de esos profesores a los que les gustaba humillar a los/as alumnos/as en tutorías, que ella entró y le faltó las formas tanto que le entraron ganas de salir corriendo y llorar. Cuando, más tarde de eso, estuve de becario un compañero me contó que ese hombre acosaba a sus becarias para acostarse con ellas y cuando lo lograba, lo hacían en su propio despacho.

Cuando fui a hacer grupo para una asignatura anual del último curso de la carrera me encontré que la gran mayoría de grupos ya estaban hechos desde las primeras semanas del primer curso. En ocasiones no era que fueran amigos, es que simplemente ya estaban “fichados”. Pero la culpa era mía por no ser capaz de hacerme el interesado nunca.

Cuando trabajé de becario en la facultad, un profesor que me daba clase en ese último año de carrera se me acercó para decirme que tenía un cinco pero que me iba a suspender porque en mi caso se esperaba que sacara un notable, cuando se fue, mi tutor, que vio y oyó todo, dijo que ese tío era un cabronazo y por la indefensión aprendida por todos aquellos años traté de defender a ese cabronazo, por suerte mi tutor era bueno (evidentemente no un héroe, pero era bueno) y me dijo que dejara de pensar de esa forma.

En aquel último año de carrera en un descanso le pregunté a un profesor que me daba clase que si podía hacer un proyecto fin de carrera con él, que yo ya tenía la idea y todo. Me dijo que ya lo hablaríamos luego. Y sí, lo hablamos luego, pero con toda la clase delante, todos sentados y él dando su discurso de por qué se debería hacer un proyecto fin de carrera durante todo un año sin estar trabajando ni estar estudiando ni nada, sólo ese proyecto. Todo como si de una lección de clase magistral se tratase, y, al final de su charla, ante las caras de “¿por qué éste tío está hablando de esto?” de mis compañeros y compañeras, me señaló diciendo “cuándo quieras hacer un proyecto conmigo, ya sabes que tienes que estar completamente desocupado”. En ningún momento le dije si el siguiente año yo iba a estudiar o trabajar, es más nunca le conté nada de mi vida, ni de mis planes futuros. Este hombre del que hablo fue el mismo profesor del que hablaba en el párrafo anterior y el que fue mi tutor no sabía nada de este otro episodio. Todavía hay compañeros, y conocidos que me aconsejan cursar el máster del que ese profesor es director, porque, total, supongo que con los hombres importantes hay que llevarse bien y concederles sus caprichos para que te den ese empujón para encontrar un Trabajo Mejor(TM).

Sí, y si eres mujer es todo peor.

Y ésa es la preparación extra que te da la universidad. Paga un pastizal para conseguir un empleo precario y unos malos recuerdos que unos años después escribes en un blog pensando que así, tal vez, a alguien se le desmitifique un poco eso de que es la mejor educación. El mejor sistema educativo. El único que existe. El que hay que cambiarlo todo para no cambiar nada, excepto el precio de las matriculas que hay que elevarlo. Que sólo necesita que los alumnos y las alumnas vengan con un poco de inteligencia emocional enseñada desde la escuela, pero los profesores ni tocarlos. El que, ya saben, sólo necesita ser un poco más como el americano para ser el sistema educativo perfecto. Que a ellas sólo les tienes que cambiar de pequeñas las muñecas por los legos y ya está, ni cuotas ni nada, todo solucionado y ya se irán a estudiar su ingeniería.

En fin, que eso, que no sé si le servirá a alguien, pero no sabes hasta qué punto de bien me he quedado al soltar todo esto por fin sin alguien delante defendiendo lo indefendible.

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Esta entrada fue publicada en my life el por .

Acerca de Griseo

Demonio infernal que escribe de muchas cosas supuestamente divertidas. Igteísta y en contra del coaching y similares. Entre sus aficiones está leer libros, escuchar música de todo tipo (ese clásico de los creadores de "salir con los colegas"), recolectar noticias curiosas o conocimiento inútil y devorar almas (como todo buen demonio infernal que se precie). Autor desde los inicios y administrador de este blog.

2 pensamientos en “Historias universitarias

  1. Rafalillo

    Chico, te has lucido, pero me he quedado con las ganas de saber los nombres de esos ‘profesores’, aunque me huelo quién puede ser uno de ellos. Si no lo quieres poner por aquí, lo cual comprendería, dímelo por correo electrónico.

    Hace ya mucho que no te comentaba, pero me ha dado por volver a leerte, y vaya entrada que he elegido jeje.

    Saludos 😉

    Responder
    1. Griseo Autor de la entrada

      Agradezco que te guste el texto, pero decir los nombres sería cómo declarar que estas situaciones son únicas, cuando el objetivo del tema es que no lo son. A veces suceden y otras no, pero suceden, y cuando pasan nadie hace nada por evitar cosa alguna o ni siquiera meramente por regañar a la autoridad. La autoridad se le cae la careta en esos momentos y muestra al niño pequeño, egoísta y caprichoso que realmente es.

      Bueno, supongo que ya te veré otra vez por acá cuando vuelva a poner un título sobre universidad o similar y veas dicho título en tu reader. xD

      Un saludo.

      Responder

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