Antidepresivos

Digamos la verdad a todo aquel que pone mensajes de pensamiento positivo en Facebook o cómo les gustan llamarlos “filosóficos”, nada más los ponéis es evidente que habéis fracasado.

Hoy día podemos hablar claramente de un rotundo fracaso en el objetivo del pensamiento positivo. Nos encontramos en la época de la historia en la que el pensamiento positivo no es que esté más accesible, es que es imposible huir de él. Nos lo encontramos en el trabajo (venga, sonríe y no seas tan serio/a, pon siempre de vez en cuando una carita feliz en el chat del trabajo, que un sólo segundo que no estés en todo el día contento/a dando saltitos significa que eres un/a borde de la hostia), en los anuncios (tanto prensa, webs, televisión o paradas de autobús), en las gasolineras, cafeterías, camiones como los de Envialia, en los concursos, en la radio, en la prensa, en webs, en las bibliotecas,… Probad a intentar pasar un día entero sin que el pensamiento positivo en cualquiera de sus facetas os roce, y veréis que tendréis que estar encerrados en una habitación, sin internet, sin teléfono, totalmente desconectados del mundo y de toda entidad humana, incluso puede que de uno/a mismo/a porque, sin querer, tararee alguna canción feliz sin darse cuenta. Quien hable de que hoy día hay mucho pesimismo en nuestra sociedad, no sé, debe de vivir sin un solo sentido activo, sin darse cuenta de absolutamente nada de lo que le sucede a su alrededor. Como dice Eva Illouz nuestra sociedad actual es el capitalismo emocional, y, añado, lo real siempre se oculta tras la sonrisa profesional y toda esa parafernalia del discurso terapéutico de si estás mal es por tu culpa que sólo sirve para no cuestionar lo que te rodea.

Una muestra muy visual de hasta dónde ha llegado nuestra obsesión con el pensamiento positivo y el problema de sus reglas o mandatos de obligado cumplimiento es eso de que haya en el mercado una caja de condones Control con un diseño de Mr. Wonderful y por ello no pueda evitar que “dentro del pack se incluye una lámina con diez “wonderconsejos”, una serie de ideas que pueden ayudar en los momentos de máxima intimidad.” (Control y Mr. Wonderful lanzan “unos condones muy molones”) Sí, como leen, 10 wonderconsejos, 10 religiosos mandamientos a seguir de la tabla de la ley que viene con la caja de condones Control, para que así digas que lo haces muy bien y nunca tengas que hacer eso “tan horrible” de hablarlo con tu pareja. Es una forma tal vez simple pero efectiva de notar de cómo todo el movimiento del pensamiento positivo no es más que una constante imposición obsesiva de reglas que según ellos debemos aplicar en nuestra vida y que debemos repetirnos constantemente, porque si no, supuestamente lo haríamos todo mal (porque, ya saben, esta industria de los expertos juega con tus dudas y complejos, y quieren que supongas que al no seguir los consejos de estos “expertos”, no serás todo bueno/a sexualmente que tu compañero/a – o tus compañeros/as, lo que sea que estén haciendo – le gustaría realmente que fueras, porque como nos dicta el marketing de los expertos él/ella/ellos no tienen ni idea).

La realidad es que a pesar de toda esta abundancia de pensamiento positivo (más que en ninguna otra época de la historia, ya que el pensamiento positivo nació a mediados y finales del siglo XIX como oposición al sistema que había antes: el calvinismo y su pensamiento negativo, y cuyas ideas son muy similares, ya que mientras el negativo promulga que si te caes aproveches para fregar, el positivo promulga que si te caes aprovecha para fregar mientras sonríes porque te debe gustar tu trabajo) el consumo de antidepresivos no para de subir y subir. Veamos cómo esta subida en antidepresivos ha pasado desde el 2004 y continua en el presente 2015:

Esto no es paradójico, es algo de lo más normal. No niego (ni de coña lo niego, ni quiero ser la persona que lo niegue) que existan casos en los que desde luego que NO sea así. El tema es que es cierto que si no puedes ser tan feliz como nuestra sociedad nos exige (y es visible en cualquier libro de autoayuda o mandatos sociales que el listón de exigencias para ser feliz es muy pero que MUY alto; tan sólo notar que la obligación de ser feliz en tu puesto de trabajo y verlo como tu meta final de la vida es MUY alto), lo raro es que no haya personas que no acaben pensando que estás deprimido/a a la mínima (o incluso que realmente lo estés por culpa de todo lo que nuestra sociedad nos exige para ser felices). Por otra parte nuestra sociedad es tan positiva que “Cualquier cosa que nos aleje de nuestro principal cometido en la vida, trabajar, se cataloga como trastorno. El trabajo como lo entendemos ahora es algo muy reciente, como muestra César Rendueles en Capitalismo canalla. De ahí la obsesión de las últimas décadas con la felicidad, cuando el resto de estados de ánimo son tan naturales y necesarios” (Los garbanzos no dan la felicidad pero ayudan). Que es lo mismo que también dicen ya papers científicos de universidades como “La mercantilización de los estados de ánimo. El consumo de antidepresivos y las nuevas biopolíticas de las aflicciones”.

Así que hay pruebas más que suficientes para decir que dejemos de imponernos mandatos externos sin cuestionarnos antes qué realmente quieren de nosotros, porque aún estamos a tiempo de salvar lo que nos queda de nosotros mismos.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en HIMBESTIGACION, pequeñas dosis el por .

Acerca de Griseo

Demonio infernal que escribe de muchas cosas supuestamente divertidas. Igteísta y en contra del coaching y similares. Entre sus aficiones está leer libros, escuchar música de todo tipo (ese clásico de los creadores de "salir con los colegas"), recolectar noticias curiosas o conocimiento inútil y devorar almas (como todo buen demonio infernal que se precie). Autor desde los inicios y administrador de este blog.

3 pensamientos en “Antidepresivos

  1. María G.

    Buenas, he descubierto tu blog este fin de semana. Me parece muy interesante.

    Por mi trabajo, llevo pensando mucho tiempo en lo que comentas en esta entrada. Reflejo de esta obsesión por la positividad es el “Trastorno por Duelo Persistente” incluido en el reciente DSM-V.

    Sonríe o muere, como decían aquellos.

    ¡Saludos eufóricos!

    María.

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s