Cabezazo en El País

Una niña que parece rondar los 3-4 años me pega un cabezazo en mi trasero, giro mi cabeza y la veo sonriendo. Como de costumbre, por pura inercia, no cambio mi seria expresión y sigo mirando al frente.

Ahora se supone que es cuando debería escribir de lo que realmente quiero escribir, como si de cualquier experiencia personal se derivase una lección y tuviera que meditarla ¿Cuántas veces habremos leído cómo tras la anécdota personal luego viene el pensamiento profundo? Que digo yo, que los pensamientos profundos que he tenido realmente no vienen de la praxis, ni de esas leccioncitas con un alto grado de superioridad moral de los memes y virares de Facebook, sino de cuando he ido al baño, momento en el que mientras estás sentado/a te distraes pensando o te decides a leer etiquetas de productos (de ahí el interés extraño de mucha gente por la química que le echan a los productos que consumimos). El otro momento de pensamientos profundos que tengo es cuando intento callar a mi cabeza mientras trataba de dormir. El resto del día suelo lograr que a esa mosca molesta que tengo en la cabeza piense en lo que debe de pensar, y no se ponga a pensar a su libre albedrío.

En casa de mis padres nadie leía periódicos. Vengo de un entorno que aunque leía libros, no podían traer El País o El Mundo, aunque sabía que existían pues El País es el periódico que lee un tío funcionario mío, y El Mundo el que lee otro que no lo era (actualmente se encuentra jubilado). Así que no supe lo que era El País hasta que me lo encontré estudiando para selectividad. El primer texto fue de un autor que hacía justamente eso que he narrado en el anterior párrafo, escribir una experiencia personal, que no tiene absolutamente nada que ver o está muy ligeramente relacionada con el tema, y elevarla hacia el mundo de las ideas del cuál, el autor, supone que viene esa praxis. Lo cual antes me pareció una falacia de “no se sigue”, y actualmente me parece estafar al lector. A ver, que en la antigua Grecia a Sócrates lo arrestaron por hacer cosas como ésa para que lo invitaran a comilonas, ¿por qué en el siglo XXI debería considerarse algo culto y aceptable?

No recuerdo qué autor era, pero recuerdo que el texto era sobre Internet como la tecnología super-revolucionadora que ha cambiado la sociedad (el texto era de antes del 2004, sí, llevamos más de 11 años leyendo, en diferentes medios y con diferentes autores, el mismo texto de que Internet ha cambiado la sociedad y además aún hay gente que cobra por publicarlo). Lo recuerdo porque mi fallo al comentar dicho texto es que no sabía una buena parte de qué era Internet, pues, aunque parezca que no, algunos no llegamos a tener Internet hasta cumplir 19 años y, no, no llegamos a conocer los tiempos del chat de no se qué página web de los que hablan los que tenían Internet antes que nosotros. Ay, autores de El País, siempre suponiendo que el populacho tenemos lo que vosotros también.

No sé qué era El País en aquellos tiempos, lo que sí supe es lo que fue El País en el 2006 y no tenía nada que ver con el periódico que en días como los actuales pide que salga el PP porque El Mal Menor. El Mal Menor es que nos jodamos todos menos sus directores, porque pensarán que, total, ya que salga quién salga va a gobernarnos Merkel sí o sí (Syriza eran de los más radicales del ala izquierda de los países de El Sur, y ay va cómo acabaron), que al menos a ellos no les jodan su cartera de contactos políticos españoles, pues vaya que salga la nueva política y vayan a tener que hacer lo que tanto predicarán sus coachs que debemos hacer el populacho: renovarse o morir.

En mi humilde y tal vez idiota opinión (sin ser yo de Podemos, ni tampoco del PP, ni de Ciudadanos, ni del PSOE), El País y todos los medios fallan en un asunto crucial: si lo pensamos detenidamente (en el baño, por supuesto) ahora mismo Gran Hermano Vip es más interesante que todo este teatro-espectáculo de Los Pactos (esta política del espectáculo que diría Guy Debord) que luego se transformará en el teatro-espectáculo tragicómico de “no nos queda más remedio, tenemos que hacer esto, porque ingobernable” Esto no quita que cada vez que hablo con mi padre es hablar con una persona que teme todo lo que le han dicho los memes de WhatsApp y los tertulianos de La Ser, siempre que salta con el tema le digo “pero Papá, hasta Grecia aún está en la Unión Europea y la siguen puteando a muerte, ¿de dónde viene tu miedo atroz si en cualquier caso nos va a gobernar Alemanía?” Llegado a ese punto no suele saber qué contestar. Soy considerablemente menos inteligente que mi padre (contras, que le adelantaron un curso y seguía sacando sobresalientes), pero mi ventaja siempre ha sido que tengo considerablemente más memoria y mi memoria me recuerda que llevamos desde que comenzó la crisis con todo medio centrando sus noticias en el miedo (LA PRIMA DE RIESGO, LA SUBASTA DE DEUDA, GRECIA NOS VA A HUNDIR A TODOS, PODEMOS HA GANADO MUCHOS VOTOS EN LAS EUROPEAS, VENEZUELA VA A LLEGAR, CATALUÑA SE NOS SEPARA, EL REFERENDUUUM CATALÁN, YA ESTÁ AQUÍ VENEZUELA EN LAS ELECCCIONES DE PROVINCIAS,… y ahora el AY LOS PACTOS, VERÁS QUE PACTAN LOS SOCIALISTAS CON PODEMOS – sin ir más lejos, Juego de Pactos era ayer el TT de La Sexta Noche en Twitter, que a saber qué estarían diciendo en ese programa de Inda+Podemos, pero nunca he visto una señal tan clara de la crítica que Guy Debord hacía de la sociedad; de lo que se deduce que no es que el miedo esté en un bando o en otro ni mucho menos que éste “va a cambiar de bando”, sino que el miedo es uno de los motores del espectáculo y por tanto es hora de aceptar que ya somos mayorcitos/as y sabemos que el miedo nunca se irá de nuestras vidas) y hay un punto en el que uno ya se cansa y dice “Menuda panda de exagerados son los madrileños que nos están ganando de una forma bestial a los andaluces en lo que era nuestro más que tradicional arte de la exageración”. Que la exageración es un recurso válido para la comedia, pero hoy día está tan explotado que pronto nos llevaremos un disgusto y veremos en las noticias a periodistas de El País muertos de infarto por exagerar demasiado.

En estos días, tras mis recientes ratos de reflexión profunda (esos que narré en el segundo párrafo del presente texto), estoy convencido de que la próxima vez que alguien (que no sea mi padre, obviamente, aunque él jamás haría tal cosa) me finalice algo con un “…porque así salió Hitler”, le saltaré con un “desde luego, con esta época ya entiendo cómo fue todo, por culpa de unos pocos de exagerados de mierda con altavoz mediático, a toda la población se les fue cualquier tipo de miedo a que tuvieran de cambiar su voto por tal de que dichos exagerados cerraran su jodida boca miedica de una puñetera vez, y, total, si a los exagerados los acabarían metiendo en un campo de concentración como ellos dirían una y otra vez, pues la población notaba que votar a Hitler era todo ventajas”. Mientras tanto esperaré a ver cuándo el grupo Mediaset compra por el precio de un café el grupo Prisa enterito, a ver si así cambian ya de tónica y hablan más de Gran Hermano Vip que es, sin lugar a dudas, actualmente lo más interesante.

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Esta entrada fue publicada en reflexiones el por .

Acerca de Griseo

Demonio infernal que escribe de muchas cosas supuestamente divertidas. Igteísta y en contra del coaching y similares. Entre sus aficiones está leer libros, escuchar música de todo tipo (ese clásico de los creadores de "salir con los colegas"), recolectar noticias curiosas o conocimiento inútil y devorar almas (como todo buen demonio infernal que se precie). Autor desde los inicios y administrador de este blog.

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