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El argumento de “pero ¿y el trabajo que da?” y Banderas

Antes de comenzar supongo que aquí todos ya sabemos la noticia de Antonio Banderas, ya hemos leído la emotiva carta de Banderas, las razones en contra de su proyecto (básicamente, para quién no lo sepa, que no cumple la ley y el concurso público no fue transparente), las razones de las personas indignadas porque él no va a construir su negocio y las razones de las personas en contra de su proyecto (hay que cumplir la ley y la transparencia). Es decir estamos cansados de leer ya del tema. Pero luego está un argumento que me interesa más y de lo que no se habla y al mismo tiempo se intuye que los tiros de los apoyos van más por ese lado: “pero ¿y el trabajo que da?”.

¿Realmente el edificio de Banderas merece la pena por el trabajo que da? ¿Realmente algo merece la pena sólo por el trabajo que da?

No os voy a mentir. Al igual que en muchos lados de España, el nivel de vida exigido en Málaga es alto debido al turismo y, sin embargo, los sueldos congelados o bajos. Aquí muchas personas mayores aún se acuerdan de cuando les echaron de su trabajo en los tiempos de la alcaldía del PSOE porque cerraron la fábrica en la que trabajaban (a veces te cuentan que las fabricas “se fueron a Sevilla” o “se fueron a Madrid”). Como se pueden imaginar buscar alquiler en esta época del año es una odisea, pero acá todo, absolutamente todo, se justifica con un “pero ¿y el trabajo que da?” y casi nadie se atreve a contrarrestarlo.

Y fíjate, voy a poner un ejemplo contra lo absurdo del argumento “pero ¿y el trabajo que da?” en un sólo párrafo. La piratería no mató a las tiendas de discos en Málaga, sin embargo en cuanto Fnac vino y creó su planta en cierto edificio de Málaga, a excepción de una tienda de discos, todas las del centro y cercanas a el mismo, cerraron, a pesar de que los precios de los discos eran los mismos. En cada tienda de discos de Málaga había, como muy poco, uno o dos empleados, en el apartado de disco del Fnac hay sólo dos (y creo que es personal rotado con los de las otras secciones). Hagan sus cálculos e intenten justificar con “pero ¿y el trabajo que da?”, verán cómo no les sale. En cuanto a las librerías no han muerto, pero han tenido que hacer sus recortes de personal, aunque hay una que podría caer por culpa de las obras del metro (“pero ¿y el trabajo que da el metro?” se dicen muchos, en una ciudad llena de autobuses, al ver las obras sin pensar en la de negocios que han caído por las mismas).

En la feria de Málaga ha habido violencia callejera, calles sucias, urgencias colapsadas, ni un bar dice “no” al servir otra copa más a alguien demasiado bebido,… y todo se justificaba con un “pero ¿y el trabajo que da?”, pero hubo un escándalo que ilustró todos los periódicos hace un par de años, que llenó columnas de opinión y que hizo cuestionarse a las personas de acá qué clase de feria era ésta y qué clase de ética estamos mostrando al mundo: un borracho estaba bailando desnudo en Plaza de la Constitución. Así que hasta que no veamos a Banderas desnudo en Málaga, nadie pensará en que tal vez no merezca la pena su teatro, porque, mucho hablar de los americanos con que se escandalizan más de una teta en televisión que de una pipa, pero aquí también estamos en un mundo puritano que se escandaliza más de un tío desnudo que ante cualquier otra cosa.

Seguramente si algún malagueño me está leyendo ahora mismo lo primero que pensará es que al decir lo del párrafo anterior metiéndome con la provincia estoy dañando el turismo de esta ciudad y por tanto cometiendo un ultraje contra “pero ¿y el trabajo que da?”. Porque así es, antes que pensar sobre que a lo mejor me estoy pasando con lo de poner a los malagueños de puritanos pensará en la imagen de la provincia que estoy mostrando en un blog en el que escribiendo en él, al no ser un trabajo de mierda por el que me pagasen, no tengo nada que perder (¿quién me va a despedir? ¿por qué debería preocuparme por la audiencia? No tengo cliente alguno de quién preocuparme porque no quiero ni necesito uno). La verdad es que lo peor es que hay tantas provincias en España en las que estoy seguro que su población piensa lo mismo (“pero ¿y el trabajo que da?”).

El trabajo que da la feria es de una semana, el que da la semana santa es de una semana, y estas gentes suponen que con esa mierda de trabajo da para comer durante todo el año. Cuando he dicho algo delante de amigos me han justificado con “pero ¿y el trabajo que da?” pero nunca caen en la oscura verdad, que el trabajo que da es una mierda y que de los trabajos de mierda no se vive durante toda la vida, sino se malvive durante toda la vida. Da igual que algo sea ilegal, daría igual que no fuera Banderas y en su lugar fuera la mafia italiana, usarían un “pero ¿y el trabajo que da?” para justificar los puestos de mierda.

Sorprenderse del paro, pero no sorprenderse de los trabajos de mierda, porque estar en contra del paro es fácil pero no lo es tanto estar en contra de los trabajos de mierda. Los partidos de izquierda actuales deberían atacar más a menudo a este argumento de “pero ¿y el trabajo que da?”, en vez de quedarse sus argumentos en otro inaudible “pero es ilegal y un empresario no debe poder cambiar la ley a su antojo“. Si atacaran al “pero ¿y el trabajo que da?” con cosas como un “más trabajo dan varios teatros y a alguien poderoso le daría igual que por su teatro y su fama éstos cerrasen, incluso, dado el antecedente, podría cambiar las leyes a su antojo para favorecer a su empresa”, o dijeran algo más elaborado como “y ¿qué? Tanto te importa el trabajo y tan poco el dinero que podrías cobrar si usáramos más a menudo la ley (cosa que no hacemos con las leyes laborales por culpa de pensar tanto en el trabajo y tan poco en el dinero)”, o, incluso, con un simple “¿y el resto de teatros que cumplieron la ley qué?” o con yo qué sé qué cosa, pero si de una vez por todas fueran contra ese argumento, a mí por lo menos me ganarían.

El anuncio de Campofrio y Moros y Cristianos de Telecinco

Como tantas cosas, el anuncio de Campofrio siempre agrada a cierta gente y desagrada a otra. Este año, al menos, no es tan largo y lacrimógeno pero nos pide que nos respetemos, que nos demos la mano, que nos amemos, que miremos en nuestro interior. He visto dos de los anuncios de Campofrio y me da su vergüenza ajena, pero por ahora en vergüenza ajena le va ganando por absoluta megagoleada los anuncios de pizza de Casa Tarradellas. Pero de lejos, porque los anuncios de la pizza de Casa Tarradellas no es que superen el medidor de vergüenza ajena, es que dicho medidor estalla y te explota en la cara. No sé, no se me ocurre ahora mismo mayor mal en la televisión española actual que el anuncio de dichas pizzas. Sus anuncios son tan horribles como una hipotética conferencia de cuatro horas de Mr. Wonderful sobre una hipotética visita suya a África para “solidarizarse”.

(nota: tomo pizzas Casa Tarradellas una media de una vez por cada mes)

No nos engañemos, los hay mejores o peores, pero los anuncios son un asco, siempre lo han sido y lo serán. La diferencia es que los de hoy día, como son tantos, son el no me ibas a hacer caso, así que antes pedir perdón que pedir permiso en anuncio (me gusta recordar en este punto que Risto Mejide es publicista y tiene su empresa de publicidad). Además que si antes había en estos anuncios su pensamiento positivo (como Coca-Cola con la felicidad) ahora está multiplicado por diez ya que, gracias a la crisis y esa obsesión de sustituir su nombre como “oportunidad”, estamos en un momento álgido de este proceso de la historia al que Eva Illouz llama el capitalismo emocional. El capitalismo hoy día necesita de nuestras emociones para ser, anhela que seamos fans o incluso odiemos a muerte la marca, porque si no les das tus emociones ya no tiene manera de diferenciarse de una marca blanca tipo Hacendado. Los modelos tradicionales como la calidad o la puesta a tiempo en el mercado hace décadas que no sirven para diferenciarse. Así que hoy día tenemos un dedo diciéndonos que sale en televisión/radio/internet/… y que le demos nuestras emociones para darles más eco a su publicidad.

El anuncio actual de Campofrio juega el comodín de que las personas con ideas antagónicas se suelen llevar bien. Y es cierto que pueden llevarse bien, pero no lo llamaría llevarse bien, lo llamaría compromiso. Porque en cualquier momento sale la verdad a la luz. El anuncio de Campofrio muestra la farsa, la careta social, la posición de “me aguanto porque” como el gran invento español que permite que no nos citemos a mostrarnos las navajas a la salida. La realidad es bien distinta y la plasmó perfectamente Telecinco en su programa Moros y Cristianos.

A pesar de la vergüenza ajena que me da Jorge Ilegal cada vez que abre esa boca (abre la boca y el pan sube 100€ más), dentro vídeo:

Así debería de ser el anuncio de Campofrio si lo extrapolamos al mundo real. Los gritos, el clásico “ay, lo que ha dicho”, el moderador metiendo cizaña y una mujer que fue concursante de Gran Hermano que tiene la razón cuando dice “Pero quién no lo quiera hacer, que no lo haga” (que por algo tenemos esa libertad) pero la interrumpen y luego el tipo ni razona tres veces lo que ella ha dicho para seguir con su protagonismo de la razón. Sin duda, no hay mejor representación de la realidad de la confrontación de ideas diferentes. Aunque bueno, también están las discusiones públicas de Podemos o las del PSOE con la lotería de este año.

Hacer un “Me voy de El Español”

Sentirse como que te vas de El Español. Mostrar que te sientes como que eres feliz y siempre estás de buen humor con todos tus compañeros y que te vas de buen rollo. Que sí, que decir en las redes sociales que todos tus compañeros y tus jefes son todos talentosos, unos cerebros. Que no os odiáis en ningún momento, ni hay choques, ni nada, que todo queda en familia.

¿Pero por algo te vas? ¿O no? Y sueltas que si te han salido otras oportunidades o que si piensas en ser tu propio/a jefe/a y que tienes muchos clientes esperando tras esa puerta. Que todo es así, que no es que quieras chantajearles para sacarles un beneficio que no tienes, que cero problemas económicos, que no a esa subida de sueldo que ofreceríais si os diera la oportunidad de ofrecerla para que te quedases, ni tampoco quieres ese contrato fijo. Y sigues diciendo que no es que haya una fuga de personal, ni nadie se ha puesto de acuerdo con nadie, es que la vida es así y hay que crecer profesionalmente. Que no pasa nada raro. No hay presión ni nada de nada. Todo es maravilloso y la empresa es maravillosa. Cero quejas. Que te vas, pero de buen rollo.

Te haces fotos con todos los compañeros/as que puedas, y si alguno falta pues lo pegas con el photoshop y listo. Lo subes a las redes sociales. Hablas con ellos en las respuestas que te hacen en Twitter y muestras toda tu carga nostálgica. Contestas a tus lectores, procurando nunca dejar de caer que cambiarías de trabajo o que no trabajarás durante una buena temporada. Sobre todo pones mucho el emoticono de la carita feliz. Siempre la cara feliz, que te vas pero siempre de buen rollo.

Reprimes toda humanidad y toda lógica. Nadie sabe nada, pero ante lo desconcertante, todo el mundo te desea mucha suerte pensando que es verdad lo que dices. Lleva la cara feliz por bandera, luego debe irle mejor fuera de aquí. Debe tener algo seguro y si no lo tiene deberá irle bien.

Como cuando te vas temprano de una fiesta asegurándote que al ¿por qué se ha ido? contestarán un no sé, creo que se tenía que levantar temprano mañana porque lo estaba pasando muy bien. Eso parece ser irse de El Español. Y yo quisiera irme de El Español (aunque ni trabajo ni nunca he trabajado allí), pero sé que eso no es la realidad.

El CM y los “niños ratas”

La semana pasada leí un tuit del llamemosle el clásico del humor + codazo + “eh” del Twitter de España (veras tú con la ley mordaza…) en el que usaba el despectivo “niños rata”. En un inicio creí que formaba parte del vocabulario de dicho CM, pero no, resulta que, al contrario que uno, él sigue actualizado con la juventud y llamar “niño rata” como despectivo es algo común entre los gamers viejovenes guays a los más adolescentes o incluso niños. Tiene gracia, antaño el mero hecho de jugar a videojuegos ya hacía de ti un/a tirado/a de la vida, un candidato/a a ser un deshecho social (tal y como también pasaba si te tirabas horas en el sofá viendo series o películas), ahora eres un gamer y si no eres buen gamer (pues juegas a muy pocos juegos y éstos son famosetes como es el caso del Minecraft que nombra el CM del tuit) y además eres adolescente, o un niño, entonces eres un “niño rata”. Así que ahora no es ser un/a candidato/a a deshecho social, ahora incluso lo correcto para el CM de una importante institución de España como es la Policía, nada más y nada menos que la Policía, es haber jugado a miles de videojuegos y saber de videojuegos. ¡Flipo en colores fluorescentes!

A parte de que claramente con esto que estoy contando se nota un montón que ya me hago mayor, me llama la atención, una vez más, el cómo cada colectivo cuando aglutina a gente mayor de 18 años tiende a crear una gran línea de separación para que no se junten en él gente de menos edad. Así que a pesar de gustarles la misma actividad que a ciertos chavales/as menores de 18, necesitan distinguirse de ellos porque, al fin y al cabo, ya tienen su experiencia en la vida en otras cosas. Que quede claro que tengo 28 años y estoy tratando de entender a gente que tendrá 23 y no sólo juega a videojuegos sino que forman parte de toda una cultura que “en mis tiempos” no existía más allá de las páginas de cartas/emails de las revistas. Cinco años de diferencia y todo ese abismo, un drama, vamos.

Me es más fácil entender a los “niños rata” porque, al fin y al cabo, cuando sólo tenías dos o tres cartuchos y no podías jugar a nada más con una videoconsola supongo que eras de los que “no entendían”. Años más tarde con el formato del CD y el DVD el pirateo nos abrió las puertas a poder jugar más y a “culturizarnos” aunque no lo veíamos como una cultura, lo veíamos matar una tarde en casa o de esas pocas veces que quedabas con amigos en la casa de alguien. Al entrar en la universidad ya uno no tenía ni tiempo para eso de jugar con una videoconsola, salía y cuando entraba en casa lo más seguro que fuera para eso de estudiar o dormir. Así que supongo que me perdí de lleno ese paso de mero entretenimiento a ser visto por sus consumidores como cultura, el paso de jugar a videojuegos a saber de videojuegos. Y dicho paso no es malo, siempre y cuando no cree la figura de ese cultureta que dicte el “esto sí, esto no” y de eso me da una idea lo del uso del insulto “niño rata”, una forma más de estigmatizar al principiante en LA cultura. Sí, una vez más LA cultura cuando existen tantas culturas posibles que pueden ser expresadas de miles de formas diferentes.

Y lo WTF más gordo de esto es que lo usa el CM de la Policía para atraer a sus seguidores de su Twitter, a lo que considera su público, la gente que le hace casito, a ver en televisión un programa de la Policía.

La propagación y tal

símbolos exclamación interrogación y puntos suspensivos encerrados dentro de globos de diálogos
El alegre señor cuyo pelo largo azabache recogido en una humilde cinta elástica portESO ES UN BLOG SPAMMER SEGUROaba una copiosa cantidad de folios para su enclenque garra. Palma que en algún tiempo pretériESTÁ MAL REDACTADOto – ya inmemorial, pues el paso del segundero en este panóptico coOTRO NEOLUDITA ESCRIBIENDO CON UN ORDENADORmpuesto de luces y electricidad permutador de la información de esta era resulta eterno a pesar de su veloz paso mientras se contempla la cubierta desde la cual nos escondePUFFFFFFFFFF NEOLUDITA Y CONTRA LA ELECTRICIDAD Y LA LUZmos – fue abatida en cruda ofensiva en la cual quedó fracturada, ofensiva cuyo portador aún rememora en sus palabras con ímpetu y honor con su ya clásica pero para el ciudadano medio proSE ESTÁ METIENDO CON PODEMOS, SU ODIO NUESTRA SONRISAgresista aún sobrecogedora y veloz dialéctica en conversación animada con artista naciAQUÍ DICEN QUE EL NEGA SE HA PELEADO CON PABLOonal.

Nuestro hombre se dirige al púlpito con ánimo desmedido de arrebatar el mTIENE RAZÓN, HAY QUE ARREBATARLES LO QUE ES NUESTROicrófono a sujeto de edad avanzada con gafas redondeadas cuyo apellido corresponde a la entidad dOTRO QUE SE METE CON LOS BANCOS, ESTO PASA POR NO ENSEÑAR EMPRENDIMIENTO Y ECONOMÍA EN LA PRIMARIAónde se conserva el efectiQUE NO DICE QUE SE HA PELADO CON EL NEGA SINO CON MONEDEROvo, aún sometido a sus pasiones es consciente que su público, tanto asistente como en potencia el televidente, sólo entiende de lES INJUSTIFICADO ESTE ATAQUE GRATUITO A UN PARTIDO POLÍTICO QUE ESTÁ COMENZANDOímites: o perciben por él una vasta predilección o una importante inquina únicamente equiparable a la de una hormiga ante la estampa de su hormiguero pateadOTRO RADICAL DE IZQUIERDAS QUE MILITA EN PODEMOS, YA SE ENTERARÁ CUANDO GOBIERNE AQUÍ VENEZUELAo. Sin embargo lejos de realizar cualquier acto indecente conserva la calma, prestando completa atención a cada vocablo de aquel amigLEED AQUÍ DICE QUE LOMANA HA ABANDONADO A MONEDEROo, de aquel pero ante cualquier confrontación, pues asimismo dicho macho alfa resulta ser de pasiones y opiniones contradictorias.

Mientras, los incondicionales del elefante naranja con la trompa alzada aguarESTE TÍO ES DE LOS RAROS DE CIENCIAS EL MISMO TEXTO COMPARA A PABLO IGLESIAS CON ELEFANTESdan las portadas de los principales diarios, oOTRO CANALLA QUE SE METE CON LA LIBERTAD DE PRENSAprimiendo la tecla cuya F de Falacia y cuyo número de cadena detestable para las personas de su círculo, les generaban grandes conmociones por si solUN LUDITA CONTRA LA LIBERTAD DE PRENSA CONTRA EL PERIODISMO CIUDADANO Y A FAVOR DE LA TELEVISIÓNas. ¿Su objetivo? Esa recompensa Pavloviana de su círculo de amigos/as denominada karma, y si pudiera ser la palmada en el hombro y el aplauso. Este comportamiento también sucede en las redes sociales, esto mismo muchas personas lo han dicho una y mil veces. Si bien este mecanismo de comentarios y comparticiones es útil, crea nuevos lazos (por muy débiles que resultaran ser) y logra que el/la autor/a de un acto o texto piense dos veces antes de actuar e incluso modifique su lenguaje para no resultar el discurso demasiado elevado, ni tedioso, ni caer en lo redundante, ni en añadir párrafos innecesarios, ni él/ella ser pedantes, ni mostrarse elitista, ni hacer gala de su supuesta cultura (como si tuviera algo que demostrar), ni incluso ignorante en caso de usar una o varias palabras que le suena al/a_la que escribe pero su uso no es el adecuado, pero sí comprensible y accesible porque sólo le interesa transmitir algo, porque en el fondo, quiere ser leído/a o escuchado/a; en ocasiones las consecuencias de los actos, de los discursos o de los textos se exageran, cuando no, nos saturan de forma que resulta totalmente imposible reconocer cuál es la realidad. Puede que sea debido a que a veces se peque de no leer hasta el final ni atentamente, puede que porque en el lenguaje escrito son pocos/as los afortunados/as que ni necesitan revisar sus textos, ni descubren fallo alguno después, pero la verdad es que no tengo ni idea de por qué ocurre. Es algo que choca y suele hacer pensar que el/la que ha leído interpretando eso es un/a idiota cuando el/la idiota seguramente sea (no siempre, pero suele pasar) uno/a mismo/a, y de esto uno/a mismo/a sólo puede darse cuenta cuando el/la que lo escribió relee lo escrito meses o años después.

Un medio como el escrito en Internet en el que la diferencia entre dos sinónimos hay que verla antes de escribir la palabra, a veces me parece una nueva variante del juego infantil del cuchicheo (ese juego infantil de decir al oído y en voz baja a alguien algo y luego éste repite el mensaje de la misma forma a otra persona y así en una cadena de niños/as tal que cuando llega al final el mensaje ha cambiado). Y que eso, que me contéis qué pasó en Paris la semana pasada con detalle, que todavía no me he enterado.

Diciembre, Navidad y mitos

árbol de Navidad en la calle
Las llamadas tras más de diez meses a familiares para planear una cena o almuerzo. Las luces que alumbran las zonas con mayores comercios. Las largas colas para comer pollo en los bancos de alimentos y tanto el ayuntamiento como la gente que trabaja en recursos humanos mirando para otro lado.

Las webs con los copos de nieve. Las columnas, artículos y posts sobre el reencuentro de familiares y amigos en la Navidad (tras un año sin verlos porque no había interés) y luego que si hay que desear algo por lo del cambio de calendario. Las declaraciones de un presidente de gobierno español diciendo que para este año que viene no, pero para el siguiente ya habremos salido del todo de la crisis.

El capullo que todos los días de diciembre dice eso de “¿no vas a comprar la lotería de la empresa? ¿Pero y si toca?” ahora además convertido en anuncio de televisión (tras lo de ese anuncio sospecho – sospecho – que a las empresas les deben dan una buena subvención por contratar una cuota de estos tipos). Las cenas de empresas, porque hay que contentar al empleado con comida y vino una vez al año, a ver si así se olvida un poco de la congelación/bajada de sueldo y condiciones. La lucha encarnizada por pillar la semana del 25 de diciembre o la semana del 1 de enero de vacaciones. Un tipo de la CEOE (y cuando no, presidente TV plasma) diciendo que hay demasiados días festivos, que en España no se trabaja y que hay que eliminar los puentes.

Los atascos de la operación salida porque hay que volver con la familia de la provincia. “La ilusión por la magia” de una tradición de que viene un ser mágico y generoso que nadie entiende pero que todo el mundo sigue porque hay que repetir el ciclo que mantiene a los comercios los domingos del mes y la mayor parte de la noche antes abiertos (y que si “mis hijos también tienen que pasar por lo mismo que los del vecino, que no quiero que tengan una infancia más triste que el resto por eso de no enseñarles a tener ilusión” y demás blablabla). Como si en todos los años cuando llega diciembre fuéramos a entrar en guerra, una vez más compras adelantadas para casi todo el mes que, sino, luego nos quedamos sin provisiones por la fiebre de las compras.

Que si los familiares feligreses diciendo que ellos es que se van a la iglesia para celebrar la pascua, no como nosotros familiares no creyentes o no practicantes que “arderemos en el infierno”. Pero el solsticio de invierno es una fiesta pagana.

Belenes, ese símbolo de castidad (el ángel no tiene sexo, un buey es un toro castrado, las mulas son estériles, María es virgen, el niño acaba de nacer, y San José es santo y ya está muy mayor) porque sólo algo así puede sustituir al otro mito del nacimiento de Horus, también el 25 de diciembre, hijo de una virgen (Isis) y de un dios castrado (Osiris), otro símbolo de la castidad. Otro dios que también nació el 25 de diciembre fue Mitra, el cual presenta bastante similitudes con el Cristo de la religión cristiana.

Sobre el árbol de Navidad hay quién (sobre todo religiosos de ramas extremistas de la religión católica) cuenta que una de las leyendas sobre el rey Nimrod de Babilonia dice que cuando dicho rey murió un árbol creció y las gentes ponían regalos debajo de él, sin embargo la versión que a mi juicio considero más real es que el árbol de Navidad viene de los celtas los cuales ya tenían, antes de la Era Común, la tradición de adornar el árbol y dejar regalos en él.

Los reyes magos sólo son nombrados en un evangelio y ni se dicen sus nombres, ni sus razas y ni tampoco el número de reyes que eran, de hecho lo de “magos” es sólo producto de una mala traducción al latín de una palabra que significa adivino y astrólogo persa. Varios siglos antes de la Era Común los sacerdotes persas ofrecían oro, incienso y mirra a su dios. Lo del seis de enero de la festividad de los Reyes es porque ese mismo día se celebraba la “fiesta de la luz” de Alejandría en la cual en su procesión se cantaba “La virgen ha dado a luz, la luz aumenta, la Virgen ha dado a la Luz, el Aion”.

Los fenicios y los cartagineses tenían un dios gordo y de bronce llamado Moloch. Para contentar a dicho dios sacrificaban con fuego, en el regazo de Moloch al rojo vivo, a bebés; mientras los bebés eran sacrificados las gentes leían sus listas de deseos a Moloch. Cuando los griegos conquistaron Cartago los cartagineses creyeron haber disgustado a Moloch y sacrificaron a 300 niños en el regazo de Moloch mientras las gentes leían sus largas listas de los deseos que pedían a Moloch para el año que viene. Los religiosos de las ramas más extremistas de la religión católica (por el momento no he encontrado texto de no creyente alguno que afirme tal cosa) suelen decir que Papá Noel no es más que una evolución de Moloch, cuando, más allá de unas pocas similitudes, no es así. En realidad, la leyenda de Papá Noel se basa en la del turco Nicolás de Bari (nacido en el 280 EC). Cuenta la leyenda que Nicolás de Bari era un obispo que ayudaba a los enfermos y solía dar regalos y dinero a los más necesitados. La parte mala es que a Nicolás no le ayudaban duendes en sus labores, sino esclavos negros, y, por cierto, su festividad es el 6 de diciembre, no el 25 de diciembre. Aún así, lo de Papá Noel es de las pocas tradiciones navideñas que se puede afirmar que provienen de la religión de los cristianos.

La cosa es que las celebraciones paganas se propagaron y se adaptaron a diferentes religiones. A pesar de que la Biblia las demoniza constantemente, los cristianos tuvieron que aceptar las celebraciones paganas mutándolas a falsas celebraciones cristianas para que cada vez más gente de diversos lugares de Europa con sus diferentes creencias y costumbres acabara aceptando a la Iglesia Católica. De esta forma la Iglesia Católica aceptó abrir la puerta a lo que consideraba de pecado mortal y de ejecución en la plaza del pueblo, sólo para atraer más feligreses, lo cual siempre se ha traducido en dinero (y, al igual que tantos supuestos pecados, el pecado de usura nunca es del cercano a Dios, sólo del siervo más pobre).

Aún así, a pesar de lo contado en estos seis párrafos, los creyentes en Navidad deben cumplir con otra de sus tradiciones cristianas contradictorias e incomprensibles: decirnos año tras año a los no creyentes lo de “pues si no crees en Dios, ¿por qué celebras la Navidad y aceptas vacaciones y regalos?”.

El canon AEDE vs los medios de información tecnológicos

pintadas en un muro del logo de Google pero con videocámaras en vez de oes
La razón por la que he decidido escribir sobre el tema AEDE es porque uno se siente como solo ante tanto festival de barrer migajas de las dos partes contrarias. O te posicionas de un lado o del otro, no parece que exista ese punto intermedio llamado: con ninguno de los dos.

Este texto no es tan largo, pero he decidido separarlo en dos partes porque soy así.

AEDE

Tenemos en un lado a AEDE que, presionando al gobierno, logró meter a Google a un “o pagáis u os vais” y todos sabemos que el “don’t be evil” de Google es mentira, ¿Todos? No, un irreductible grupo de editores de periódicos españoles (que incluyen a medios como El Mundo, El País, El ABC o La Razón) que se hacen llamar AEDE no tenían ni idea y creían que Google son unos chavales frikis que solo programan cositas o montan cacharritos y que no tienen visión empresarial alguna porque son frikis. Resulta impresionante cómo editores de periódicos (los cuales tienen también tienen su sección de tecnología) no hayan sido capaces de ver a Google como lo que es: una gran empresa multinacional. Resulta inverosímil que esta gente no se hayan dejado asesorar por los que llevan algo tan importante, tan crucial hoy día para que sus empresas sigan adelante, como son los ingresos de sus propias webs en la que ofrecen todo o buena parte del contenido de sus periódicos “gratis” para sus usuarios, es decir dejan la cuestión del cobrar del contenido en manos de los anuncios de Google. Porque las noticias se están pagando con publicidad, aquí nadie está poniendo algo gratis a disposición de.

Google que, como empresa multinacional que es, tiene personal de sobra para pensar decisiones estratégicas y gracias a ello lo tenía muy claro (no pagan casi nada de impuestos en Europa, llevan lo que es casi un monopolio como empresa de publicidad en Internet, acumulan masivamente datos de usuarios y violan cualquier tipo de privacidad para seguir con su negocio, pero nada, que a Google no les pasa nada): si salía adelante la ley no sólo Google no tiene nada que perder, sino que además los periódicos pagarán más a Google para promocionarse en el buscador o para poner más anuncios en sus páginas dada la nueva bajada de visitas a los mismos. Y cuando resulta que Google dice que cierran Google Noticias, va y envía AEDE un comunicado en el que incluye una frase tan fuerte desde el punto de vista empresarial-liberal como “Pero, dada la posición de dominio de Google, AEDE requiere la intervención de las autoridades españolas y comunitarias, y de las autoridades de la competencia, para proteger de manera eficaz los derechos de los ciudadanos y de las empresas.” (Ya que los editores de sus medios han firmado el comunicado con esa frase, sería maravilloso que Inda y Maruenda suscribiesen en directo en especial esa frase, por lo pronto gracias a esto tenemos, por fin, a Arcadi Espada escribiendo en contra de una empresa multinacional, felicidades Espada, espero que ya que está con el tema la próxima vez escriba sobre Amazon o Inditex) muy poco les ha faltado para pedir la nacionalización de Google Noticias. Que también pienso que Google es de lo peorcito, pero hay tantas empresas con las que podían haber dicho eso antes de que se fueran de varias provincias o, incluso, del país y dejaran a sus trabajadores en la calle y por las que los medios de AEDE no sólo no han movido ni un dedo a favor de ellos, sino que además hay medios de AEDE que ponían a los trabajadores de lo peor y llamaban a la supuesta “cordura” de que hay ponerse en el lugar de la empresa. Se ve que los promotores de “lo de ponerse en el lugar de” siempre lo aplican desde la conveniencia.

Yo es que no paro de preguntarme, siguiendo la lógica de lo que ha sucedido, cómo es posible que estos medios de información sigan aún con vida. ¿Quién toma las decisiones para mantenerse o crecer y en base a qué se toman? ¿En base a subvenciones, a que Rajoy alegre esa cara, a sólo mantener los lectores que ya tenían, o a tirar el dinero sin pensar? Se habla de que el porcentaje que perderían sería sobre el 5-10% del tráfico, eso en un medio grande es mucho. Es tan absurdo que ningún medio de AEDE decidiera sentarse a negociar con Google antes de que pudiera salir aprobada la tasa Google (¿qué hubiera pasado si lo hubieran hecho? pues en Francia hicieron eso tan de izquierdas de sentarse a dialogar ambas partes, y ahora a los medios les da Google una paguita, no como en España que ahora hasta van a tener que pagar más a Google). Por cierto y aún nadie cuenta el impacto del posible cierre de los agregadores de noticias si se pasan en multas y tienen que cerrar, que eso podría resultar en… pues en más dinero que los periódicos pagarán a Google.

Linux es un “buscador”, no espera, es un “método operativo”, no bueno, lo que sea pero “funciona igual”. AY.

Los medios de información tecnológicos

Ahora miremos al otro lado, a los que nos dicen que esta ley “nos afecta a todos”. Estos medios de información sobre tecnología pueden tener su parte de razón en sus artículos contra AEDE pero sorprende que en estos temas las webs de tecnologías estén que si a ver si los ficha eldiario.es tras artículos como éste. Choca mucho porque no es su estilo. Salvo excepciones (como Hoja de Router de eldiario.es, o como Fayerwayer, y alguna que otra buena excepción aislada, que las hay), si alguien recortase artículos de medios tecnológicos y los pusiera en una sección de economía, no resultarían tan diferentes: ambas hablan de empresas, sus productos, acciones, salidas a bolsa, empresarios y su posible éxito. En estos medios no se suele hablar de personas y su relación con las tecnologías, y cuando se hace, suele pasar que se hace mal (metiendo al canon AEDE cuando tocaría hablar de porqué se hace un ERE y no otra medida).

En lo que llevamos de año he leído más escándalos en webs de tecnología minoritarias de habla inglesa, que en las españolas, y en las pocas webs españolas que más he visto algún escándalo o problemas de las personas en el presente mundo tecnológico ha sido en Fayerwayer y en Hoja de Router. Sin ir más lejos este viernes salió esta noticia en Fayerwayer y también esta otra noticia que puede seguir viéndose en la portada de la web Fayerwayer, mientras el resto de medios tecnológicos españoles estaban, como toda la semana, a tope con lo de la tasa Google.

Como podéis ver, para mí el problema no es que se vistan de supuestos antisistemas, eso no está nada mal cuando toca, y no hubiera estado mal que lo hubieran hecho más veces que ha tocado pero han pasado del tema, el problema es por qué lo hacen: defienden a Google y a los agregadores de noticias pero no dan una justificación solida de por qué, cuando no, la dejan en el aire con un “digo que esto nos perjudica a todos y punto”. He leído argumentos extraños del tipo de que un porcentaje del 10% para un medio grande es muy poco, pero para un medio pequeño ese mismo porcentaje es mucho, cuando ambas partes tienen la misma supuesta proporción de perdidas: el 10% (por poner un ejemplo: si un medio grande recibe 100.000, pierde 10.000; si un medio pequeño recibe 1.000 pierde 100). Desde mi desconocimiento profundo de cómo funciona por dentro un medio de prensa digital sobre tecnologia, pienso que el problema más duro que veo que pudieran tener con el cierre de Google Noticias es que a lo mejor temen que las webs de diarios españoles posiblemente llegarán a que ser más agresivas en la posición de sus noticias en los buscadores ante la bajada de visitas. Pero, por otro lado, la gente que sigue webs de noticias de tecnologías suelen ser gente que no entrarían en la sección de tecnología de un periódico físico. Vamos, que no entiendo estas reacciones tan exageradas por más vueltas que le doy. En todo caso puedo llegar a entender un comportamiento así del dueño de menéame que no quiere pagar nada a ni un solo medio, a pesar de que su web consiste principalmente en artículos y noticias de otros y, por tanto, debería pagar a quién lo pidiese aunque fuera una cantidad simbólica (que qué pena que la entrevista fuera por teléfono que sino habría acabado con Galli y Alfonso Rojo a puñetazos, pero bueno, a lo mejor, durante ese momento se arrepintió de haber defendido a Sergio Martín del canal 24h por aquella entrevista a Pablemos), pero ¿de las webs de tecnología?

Por no hablar de los ejemplos que dan de que la nueva ley de propiedad de intelectual “nos afecta a todos” y encuentras cosas como “Puede obligar a cerrar tu empresa”. ¿Cuando decís a todos dónde estamos los usuarios no emprendedores, que ya no van a la universidad, que no trabajen en agregadores de noticias como Menéame (y por tanto no les afecte que tuvieran, estas empresas, que pagar un canon), y que no nos importaría bajar algo por una página web de fuera de España, o por emule o torrent si no lo encontramos por otro medio? En resumen: ¿Cuándo decís a todos os referís sólo a gente como Galli o como sus alumnos? Porque quiero razones para ver cómo afecta a alguien que esté en una situación similar a la mía, sobre alguien que trabaje de forma precaria (aunque visto lo visto lo de de forma precaria es redundante) o que esté en paro, no quiero propaganda proGoogle por la cara bonita.

Que la ley mordaza tengo muy claro que me daña considerablemente, pero en el caso del canon de AEDE, pues mira, que alguien me lo explique porque por más vueltas que le doy no veo cómo puede dañarme. Veo más en todo esto una defensa a ultranza a ciertos empresarios de tecnología para que no paguen un impuesto nuevo, que otra cosa. Que no es por nada, pero soy de los raros que piensan que los aparatos y los servicios tecnológicos, al igual que pasa con los periódicos y con toda empresa, no son nada sin las personas.